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Damasco

Cuando estudiar es un delito para la Yihad

Los islamistas de Boko Haram asesinan a 50 universitarios en el norte de Nigeria mientras dormían

Cuando estudiar es un delito para la Yihad
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En Nigeria el grupo radical Bonko Haram, que significa «la educación no islámica es pecado», está llevando a cabo una nueva campaña de terror islámico. Más de 70 personas han perdido la vida desde el pasado miércoles en atentados en varias ciudades del norte país, donde los radicales buscan instaurar un estado islámico. El último de los ataques se produjo la noche del sábado en un colegio universitario de Gubja, en él murieron más de 50 estudiantes.

Desde el pasado mayo, el norte del país está en estado de emergencia después de que las fuerzas nigerianas lanzaran una operación a gran escala para aplastar al movimiento yihadista Bonko Haram, que actúa en el país desde 2009. Pero Nigeria no es el único caso. La ola de atentados islamistas contra minorías religiosas en el mundo musulmán ha aumentado en el último mes. En Siria, la ciudad cristiana de Malula ha sido asediada por grupos afiliados a Al Qaeda como el Frente al Nusra. Esta pequeña localidad, cuna del cristianismo vive bajo el miedo a las represalias de los islamistas, obligando a muchos cristianos a huir a otras zonas más seguras en Damasco. Lo mismo ocurre en la norteña ciudad de Alepo, donde a penas quedan cristianos. La oposición armada que lucha contra el presidente Bashar al Asad se ha unido en un frente islamista que amenaza la supervivencia de los primeros pobladores de estas tierras que fueron los cristianos. El pasado mes de marzo varios islamistas asesinaron al padre franciscano Frances Murad, entrevistado por LA RAZON en octubre de 2012, en su convento en Gazaniyeh (provincia de Idlib), dedicado a San Simeón el Estilita. Este cura franciscano, que permaneció hasta el último momento custodiando el monasterio, fue ejecutado a sangre fría en el nombre de Alá. «Esta es nuestra tierra, los cristianos somos los primera religión monoteísta que habitó esta región. No nos iremos de aquí», declaró el monje Murad en aquella entrevista a LA RAZÓN. El padre franciscano creía que esta guerra siria era entre musulmanes suníes y chiíes, pero descubrió muy tarde que el objetivo de los radicales suníes es establecer un estado islámico en Siria, el único país laico de todo Oriente Medio. El padre Jesuita Paolo Dall'Oglio lleva desaparecido desde el mes de julio en la región de Raqa, donde el Frente al Nusra ha declarado un estado islámico. Ahora, unos 40 grupos rebeldes islamistas y moderados se han unido en un frente islámico común, desvinculándose del Ejército Libre de Siria (ELS) y del Coalición Nacional Siria (CNS). Este frente quiere implantar la «sharia» en el norte de Siria. Los cristianos coptos en Egipto, la mayor comunidad cristiana en la región, han sido atacados en los últimos meses y más de 40 iglesias han sido quemadas como represalia durante las protestas de los seguidores de los Hermanos Musulmanes. Pakistán es uno de los países más peligrosos para la minoría cristiana. El pasado 22 de septiembre, dos kamikazes suicidas asesinaron a más de 78 feligreses en la iglesia de Todos los Santos en Peshawar.

Los cristianos de Pakistán viven bajo un miedo constante. En declaraciones a medios paquistaníes, el obispo de Peshawar, Humphrey Peters, aseguró que esta masacre «ha sacudido a toda la comunidad». «Los niños están aterrorizados. Tienen miedo a que les haga la señal de la cruz porque creen que los van a quemar vivos», relató Peter. Los cristianos en Pakistán pueden ser acusados bajo las leyes discriminatorias contra la blasfemia, o condenados a muerte como Asia Bibi. El gobernador de Punjab, Salman Taseer, y el ministro de minorías, Shahbaz Bhatti, fueron asesinados por apoyarla .

En guerra por un «estado islámico»

En Nigeria, el país más poblado de África, con 174,5 millones de habitantes (según el CIA Factbook), el grupo Boko Haram lleva a cabo una sangrienta insurrección para crear un estado islámico con una estricta aplicación de la «sharia» en el norte del país. También se le atribuyen atentados en la capital, Abuja, como el de agosto de 2011 contra la sede de la ONU, que dejó más de 20 muertos. Otro grupo, Ansaru, con presuntos vínculos con la rama magrebí de Al Qaeda, es considerado como una fracción de Boko Haram. Los ataques de Boko Haram y las respuestas represivas, generalmente de gran brutalidad, dejaron al menos 3.600 muertos desde 2009, según datos de la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch. En el Sahel opera Al Qaeda para el Magreb Islámico, (AQMI).