El desafortunado «ni-ni» de la derecha

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La derecha francesa liderada por Nicolas Sarkozy no experimentó el domingo su «gran noche». A pesar de que la suerte parecía sonreírles, Los Republicanos sólo consiguieron imponerse en siete regiones. Su estrategia de «ni-ni» –ni Frente Nacional ni Partido Socialista– no le dio los frutos esperados. Pero, ¿realmente puede mostrar Nicolas Sarkozy su agradecimiento a los votantes de izquierda que le mostraron su apoyo para frenar al Frente Nacional? En la otra cara de la moneda está el Partido Socialista, que finalmente no experimentó el «gran desastre» que se le pronosticó. Cuando todo apuntaba a que perdería en todas las regiones, al final ganó en cinco. Un mal menor en términos de curvas de popularidad del Ejecutivo liderado por Manuel Valls, quien ha huido de cualquier triunfalismo.

El Frente Nacional no gobernará en ninguna de las regiones, pero, realmente, ¿a quién le importa? Ellos vivieron una «gran noche» el 6 de diciembre, en la primera vuelta. Además, en la segunda, se hicieron con 6,8 millones de votos, batiendo de esta manera un nuevo récord en su historia como partido político. En 2012, Marine Le Pen obtuvo 6,4 millones en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, por detrás de Sarkozy (9,7 millones) y Hollande (10,2 millones). Por este motivo, las regionales no pueden leerse como una derrota del FN. Este resultado obliga a los dos principales partidos republicanos a tener muy presente al Frente Nacional en todas las elecciones, ya sean locales o nacionales. El FN es ahora más que nunca un «aguafiestas» para izquierda y derecha, que tendrán que toparse con Le Pen en cualquier proceso electoral. Aun así, tampoco habrá una «gran noche» para Marine en las presidenciales de 2017. Puede que la presidenta del Frente Nacional sepa que los 6,8 millones de votos obtenidos ahora pueden ser suficientes para clasificarse para la segunda ronda, pero no para ganar una elección presidencial. Lo que ponen en duda es cómo esta «aguafiestas» obligará a manejarse a sus oponentes de cara a las presidenciales.

*Periodista y director de la agencia francesa Visactu