El Gobierno repatriará hoy a las víctimas españolas

Los hijos de la pareja de jubilados de Barcelona que murieron en el atentado terrorista de ayer en Túnez a su salida hoy de la morgue del Hospital Charles Nicole, donde se encuentran los cuerpos de sus padres.
Los hijos de la pareja de jubilados de Barcelona que murieron en el atentado terrorista de ayer en Túnez a su salida hoy de la morgue del Hospital Charles Nicole, donde se encuentran los cuerpos de sus padres.

El Gobierno espera repatriar hoy, en un avión militar desplazado expresamente a la zona, los cuerpos del matrimonio español que murió el miércoles en el atentado terrorista perpetrado en Túnez.

Según el Ministerio de Asuntos Exteriores, también se está trabajando para conseguir los permisos que permitan trasladar en ese mismo avión a los dos colombianos fallecidos en el ataque -una mujer y su hijo-, puesto que este país no dispone de consulado en Túnez.

El Gobierno ha ofrecido además a los dos españoles que estuvieron desaparecidos durante 24 horas tras el atentado, Juan Carlos Sánchez y Cristina Rubio, naturales de la localidad valenciana de Sueca, que puedan viajar en el aparato.

Los familiares del matrimonio catalán fallecido, formado por Antoni Cirera Pérez y Dolors Sánchez Rami, se trasladaron ayer a la capital tunecina.

Bodas de oro con trágico final

La consternación ayer en el barrio barcelonés del Camp de l’Arpa era total. De forma inesperada, dos de sus vecinos fallecieron el miércoles en el atentado terrorista del Museo de Bardo de Túnez, en el que murieron 20 turistas. Las víctimas mortales son Antoni Cirera Pérez y su esposa, Dolores Sánchez Rami. Otra nota trágica es que el matrimonio estaba celebrando sus bodas de oro precisamente con este viaje. Era la primera vez que salían de Cataluña en sus más de 70 años de vida, y llevaban casi medio siglo viviendo en el mismo piso.

Vivían en la calle Conca, y uno de sus vecinos, Josep Maria Pérez, comentó ayer que la pareja «era muy agradable, unas personas muy activas, que siempre que podían iban a la montaña». Otra vecina, Neus, señaló que este doble fallecimiento «ha sido horrible, no hay palabras para explicarlo». Por su parte, una inquilina del mismo bloque, Roser, se lamentó de que el viaje de las bodas de oro terminara de forma tan trágica. «¿Quién les iba a decir que no volverían?», dijo, muy apesadumbrada. Otro vecino explicó que el fallecido «era muy aficionado al deporte». También les recordaba la propietaria de un herbolario, Sonia Prado, que dijo que «cada semana me hacían un encargo».

El matrimonio, de 75 y 73 años respectivamente, se encontraba en el crucero «MSC Splendida» celebrando sus 50 años de casados. Se trataba de un regalo de sus dos hijos. Ambos residen en la población tarraconense de Alcanar, cuyo Ayuntamiento pidió ayer un minuto de silencio en memoria de las víctimas. Uno de los hijos, Agustí Cirera, es aparejador municipal. Ayer se trasladó a Túnez junto con su hermano para hacerse cargo de los restos de sus padres, con la ayuda del Ministerio de Asuntos Exteriores, y junto con el resto de familiares. Además, un nieto del matrimonio fallecido vivía con sus abuelos, ya que está estudiando en la ciudad condal. La hermana del fallecido, Maria Gracia Cirera, declinó ayer hacer declaraciones a este periódico al encontrarse muy afectada por la pérdida.

La consternación era general en el edificio donde vivían los fallecidos y, por extensión en todo el barrio. Muchos vecinos mostaron su estupor por la brutal muerte del matrimonio. Loli, la propietaria de la pescadería en la que el matrimonio acostumbraba a comprar, explicó a LA RAZÓN que a «a ella –Dolores Sánchez– le hacía mucha ilusión este viaje a Túnez; a él no le hacía tanta gracia, pero iba para satisfacerla». «Eran muy buenos clientes, gente muy sencilla, les gustaba ir a pescar y a la montaña», añadió la comerciante. Antoni Cirera había trabajado como químico en la antigua cervecería Moritz, una marca renacida en los últimos años en Barcelona, después de que cerraran sus puertas en 1978. Ironías de la vida, el matrimonio, ya retirado, murió ametrallado por el terrorista tunecino que subió al autocar que los transportaba. Así lo explicó su guía turístico, Wassel Bouzid. El Ayuntamiento de Barcelona decretó ayer dos días de luto por la cruel muerte de sus dos vecinos, además de condenar el salvaje atentado. Barcelona está encogida por estas muertes.