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El nuevo Gobierno de M5S y la Liga con Conte al frente toma posesión en Italia

Conte se pone al frente de un Gabinete en el que el eurófobo Savona no será titular de Economía

  • Sergio Mattarella estrecha la mano al nuevo primer ministro Giuseppe Conte durante la ceremonia de toma de posesión del nuevo Gobierno de Italia. (AP Photo/Gregorio Borgia)
    Sergio Mattarella estrecha la mano al nuevo primer ministro Giuseppe Conte durante la ceremonia de toma de posesión del nuevo Gobierno de Italia. (AP Photo/Gregorio Borgia)
Roma.

Tiempo de lectura 8 min.

01 de junio de 2018. 16:55h

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Ismael Monzón.  Roma. 31/5/2018

El nuevo primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, ha tomado posesión de su cargo este viernes junto con los ministros de su Gobierno de coalición entre el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y la Liga ante el presidente de la República, Sergio Mattarella.

También han tomado posesión de sus cargos los líderes de las dos formaciones más votadas en las elecciones del pasado 4 de marzo. Luigi di Maio se convertirá desde ahora en viceprimer ministro y titular de Trabajo e Industria mientras que Matteo Salvini será también viceprimer ministro y se encargará de la cartera de Interior.

Con el acto celebrado en el Quirinale, el país cierra una grave crisis política, a la espera de que el Parlamento dé luz verde al Ejecutivo, algo que se da por garantizado ya que las dos formaciones cuentan con una cómoda mayoría en las dos cámaras.

El Gobierno 'amarillo-verde', como se le conoce en Italia por los colores que identifican a las dos formaciones que lo componen, ve la luz después de que ayer Di Maio y Salvini superaran el principal obstáculo: la designación de Paolo Savona como titular de Economía. Savona fue vetado por Mattarella el pasado fin de semana, provocando la renuncia de Conte. Finalmente, el economista contrario al euro ocupará la cartera de Asuntos Europeos.

Y es que, las crónicas de estos días en Italia corren el riesgo de caducar apenas han sido escritas. Lo bueno es que, como las modas, siempre vuelven. Finalmente el laberinto resultó ser una espiral. La puerta de entrada era la misma que la de salida. Y cuando el Movimiento 5 Estrellas (M5E) y la Liga se disponían ya a iniciar una nueva campaña electoral con el argumento del veto a su pacto de Gobierno, recuperaron ese papel que habían escrito algunos días atrás. El primero en confirmarlo fue el M5E, que aseguró que «se ha llegado a un acuerdo para un Gobierno político entre el M5E y la Liga con Giuseppe Conte como presidente del Consejo». El presidente de la República, Sergio Mattarella, añadió –esta vez sí– su firma.

Conte es primer ministro, como habían pactado la semana anterior el líder del M5E, Luigi Di Maio, y el de la Liga, Matteo Salvini. Ambos forman parte del Gobierno como vicepresidentes: Di Maio es también ministro de Trabajo, para desarrollar su renta básica; y Salvini de Interior, donde buscará aplicar su política de mano dura en inmigración y seguridad.

El Gobierno ha recibido además la bendición de Hermanos de Italia, un partido posfascista que acudió a las elecciones en coalición con la Liga. Aunque finalmente su líder, Giorgia Meloni, no formará parte del Ejecutivo y se abstendrá en la investidura.

Tras una jornada maratoniana de negociaciones, Conte acudió al Quirinal a las 9 de la noche. Tras media hora de reunión con Mattarella leyó la lista de sus ministros y se limitó a decir que trabajarán «intensamente». Todavía más escueto fue el jefe del Estado, quien agradeció el empeño a unos y otros, con una sonrisa de alivio. El Gabinete al completo jurará hoy mismo el cargo y ya la semana que viene irá al Parlamento, donde no debería tener problemas para su investidura, ya que entre el M5E y la Liga suman mayoría. Siguiendo el protocolo, Carlo Cottarelli, quien había recibido la tarea de formar un Gobierno técnico, se reunió anteriormente con Mattarella para renunciar a su encargo. «La formación de un Gobierno político es con diferencia la mejor solución para el país para resolver la incerteza», dijo.

A Paolo Savona, el economista euroescéptico que se ha había convertido en «casus belli», le cambiaron de la silla del Tesoro a Asuntos Europeos, una cartera con escasas competencias. En su lugar colocaron a Giovanni Tria, otro profesor de Economía Política, que ha escrito también artículos en prensa criticando las rigideces de Alemania, pero que sí pasa el filtro de Mattarella. A estas alturas, queda claro que Savona no era más que un «McGuffin», un elemento banal que añade suspense a la trama, pero que no compone el argumento principal. Al Quirinal habrían llegado informes de que un ministro de Economía euroescéptico no sería bien recibido en la UE, pero algo ha cambiado para que un mínimo cambio ahora sea bien recibido.

Todas las sospechas están en los mercados, que el día posterior a la ruptura reaccionaron con un tremendo incremento de la prima de riesgo. También a nivel interno, con los ataques a Mattarella se empezaron a descoser las costuras del aparato institucional. De modo que el jefe del Estado también ha tenido que retroceder para no agravar una situación que amenazaba con empeorar. La operación retorno se gestó entre el presidente de la República y Di Maio, que el miércoles pasó por el despacho de Mattarella antes de relanzar su oferta. Salvini, que parecía dispuesto a forzar nuevas elecciones ante los sondeos favorables, se vio obligado a encerrarse en un despacho con Di Maio para cerrar el pacto.

De otra forma, el líder de la Liga habría cargado con la responsabilidad de impedir la formación del Gobierno. Ahora su baza será la contraria, la del sentido de Estado. Salvini contará con su brazo derecho, Giancarlo Giorgetti, como subsecretario de Presidencia. Pero se había especulado con que la oferta del M5E le podría entregar el puesto de primer ministro a sus socios y no ha sido así. Di Maio, quien veía pasar su gran oportunidad para gobernar, sale ahora reforzado.

Sólo cinco mujeres

El reparto deja un equilibrio casi perfecto entre el M5E y la Liga, que han propuesto ocho ministros cada uno, aunque algunos son técnicos al margen de los partidos. Conte ha sido nominado por los «grillinos», pero la Liga se reserva para el papel de subsecretario del Consejo de Ministros, una especie de órgano de vigilancia del Gobierno, a Giancarlo Giorgetti, el «número dos» liguista. De entre los 18 ministros, sólo hay cinco mujeres.

Giovanni Tria viene recomendado por la Liga para encargarse de Economía, mientras que la cartera de Exteriores recae en Enzo Moavero Milanesi, un independiente que ya estuvo en el Gobierno técnico de Mario Monti. El M5E introduce en el Gobierno a tres de sus hombres fuertes, Danilo Toninelli (Infraestructuras), Alfonso Bonafede (Justicia) y Riccardo Fraccaro (Relaciones con el Parlamento). Y además los «grillino» se quedan con Defensa, Sanidad o Turismo y Bienes Culturales. Mientras, la Liga le adjudica Justicia a otra de sus máximas figuras, Giulia Bongiorno, y dirigirá Educación.

Se crea un Ministerio para los Asuntos del Sur, del que se ocupará el M5E, ya que éste es uno de sus principales caladeros de votos. Y también surge una cartera para Familia y Minusválidos, una promesa electoral de la Liga, que también asume Políticas Regionales y Agricultura.

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