El presidente keniano se aprueba pluses de jubilación y veta los de diputados

El presidente de Kenia, Mwai Kibaki, que desempeña sus últimas semanas en el cargo, ha aprobado una ley que concede amplios beneficios a los jefes de Estado kenianos jubilados, a la vez que vetó una similar que hubiera beneficiado a diputados y otros altos cargos del país.

La prensa local informa hoy de que Kibaki firmó la Enmienda de la Ley de Beneficios de Jubilación del Presidente anoche -horas antes del final de la décima legislatura parlamentaria -por la que percibirá mensualmente una pensión del 80 por ciento de su sueldo base actual, de 700.000 chelines (unos 8.000 dólares o 6.000 euros).

Además, como "dietas para ocio", tanto Kibaki como el único de sus dos antecesores que aún vive, Daniel arap Moi, percibirán 280.000 chelines (3.200 dólares o 2.400 euros).

Por último, la ley incluye una ayuda mensual para la vivienda y un plus de 12,6 millones de chelines (145.000 dólares o 108.000 euros) por cada mandato en la Presidencia.

Sin embargo, el máximo mandatario del país africano rechazó la Ley de Beneficios de Jubilación, que afectaría, entro otros, al vicepresidente y otros altos cargos designados por el Gobierno.

Ese texto estipulaba funerales de Estado para los diputados jubilados, guardaespaldas armados y pasaportes diplomáticos de por vida para ellos y sus consortes, acceso permanente a las salas VIP de los aeropuertos kenianos y un finiquito millonario.

No es la primera vez que los codiciosos parlamentarios kenianos tratan de lograr beneficios adicionales a los ya ingentes pluses que acompañan al cargo: el pasado mes de septiembre, un intento similar provocó multitudinarias movilizaciones civiles de rechazo.

El sueldo mensual de un diputado keniano ronda los 850.000 chelines (unos 9.800 dólares o 7.300 euros), mientras que el salario mínimo interprofesional ronda los 8.000 (equivalentes a unos 92 dólares o 69 euros).

Entre las leyes aprobadas a última hora por Kibaki se encuentran también algunas clave para la transición hacia la descentralización del poder en el país, estipulada por la Constitución keniana de 2010.

Kenia celebrará el próximo 4 de marzo comicios presidenciales, parlamentarios, regionales y locales, los primeros tras la oleada de violencia postelectoral de finales de 2007 y principios de 2008 en la que enfrentamientos de tinte tribal causaron unos 1.500 muertos y más de 300.000 desplazados.