Terrorismo

El Estado Islámico asesina a un alto cargo talibán, gobernador de una de las provincias afganas

Murió como consecuencia de un atentado suicida cometido por un yihadista que logró entrar en la sede oficial

Fotografía del terrorista suicida
Fotografía del terrorista suicida Amaq

Un alto cargo de la milicia talibán fue asesinado hoy en un ataque suicida del Estado Islámico en la región de Balkh, al norte de Afganistán, según ha informado esta tarde la agencia Amaq, dependiente de la banda terrorista.

“Un combatiente del martirio (yihadista suicida) logró esta mañana penetrar todas las fortificaciones de seguridad impuestas por la milicia alrededor de su sede y la pudo llegar en Mazar, en la provincia de Balkh, hasta el gobernador, Muhammad Daoud Muzammil”.

“El combatiente del martirio, luego de ingresar en la sede, se quedó dentro de un pasillo a la espera de que el dirigente llegara a su oficina, proveniente de su casa, la cual se encuentra a escasos minutos del lugar. Tan pronto como lo vio, se dirigió hacia su oficina. Corrió hacia él, detonando su cinturón explosivo, apuntándolo directamente, lo que provocó su muerte junto con algunos de sus guardias”, asegura.

"Este golpe cualitativo que recibió hoy la milicia en lo más alto de su jerarquía de dirección no es el primero ni será el último. El gobernador asesinado era considerado uno de los líderes más destacados que ocupó altos cargos dentro de la milicia a nivel militar y administrativo. Anteriormente, ocupó el cargo de gobernador de la provincia de Nangarhar y luego participó en la dirección de la guerra militar contra los combatientes del Estado Islámico. y sus familias, en conjunción con la campaña aérea estadounidense en su contra”, agrega.

Recuerda que yihadistas del Estado Islámico han acabado con la vida de “varios líderes destacados de la milicia, el último de los cuales fue el "jefe de policía de la provincia de Badakhshan, quien fue asesinado a fines de "diciembre" cuando un coche bomba explotó mientras estaba en su camino a su oficina”.

La Franquicia de Daesh en la zona, el ISPK, ha recrudecido su “guerra” contra los talibanes desde que tomaron el poder tras la retirada de las tropas de la coalición internacional. En definitiva, se trata de una continuidad de su rivalidad contra Al Qaeda, tradicional aliado de los talibanes que, según expertos antiterroristas, ha logrado reorganizar sus infraestructuras en Afganistán bajo el amparo del régimen de Kabul. De hecho, el cabecilla Ayman Al Zawahiri fue abatido en Kabul por la CIA estadounidense cuando se escondía en la casa de un dirigente de la temida red Haqqani, que controla, entre otros departamentos, el Ministerio del Interior.