Internacional

Unas vacaciones en Ibiza ponen en la picota al ministro francés de Educación

Oposición y sindicatos educativos exigen la dimisión de Jean Michel Blanquer por anunciar desde la isla española los protocolos anti covid para la vuelta al cole

Manifestación en París contra el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, durante el paro educativo del pasado jueves
Manifestación en París contra el ministro de Educación, Jean-Michel Blanquer, durante el paro educativo del pasado jueves FOTO: Francois Mori AP

Por si ya no eran lo suficientemente tensas las relaciones entre el ministro de Educación francés, Jean-Michel Blanquer, y los docentes por el desgaste de dos años de pandemia, las revelaciones del portal de investigación “Mediapart” de que el ministro de Emmanuel Macron anunció el domingo 2 de enero los protocolos para la vuelta al cole mientras disfrutaba de unas vacaciones en Ibiza han puesto en pie de guerra al sector.

Desde que se conoció la noticia el lunes por la noche, la oposición y los sindicatos educativos reclaman de forma unánime la dimisión de Blanquer, que reconoce ahora que “se arrepiente” de haber elegido un destino vacacional con fama de fiesta y diversión. Por el momento, el sector educativo ha convocado para este jueves el segundo paro nacional contra el Gobierno de Jean Castex, que, en un intento de rebajar la crispación, ha prometido contratar a 8.000 docentes, vigilantes y administrativos en los centros educativos en lo que resta de curso escolar.

El ministro fue el blanco de las criticas de la oposición parlamentaria en bloque durante la sesión de control al Gobierno celebrada en la Asamblea Nacional este martes. “¿Tenía yo derecho a tomarme unos días de vacaciones después de este año? Sí. ¿Hubo reuniones que tendría que haber hecho y que no hice a causa de eso? Evidentemente no. ¿Las decisiones habrían sido diferentes si hubiera estado en otro sitio? Tampoco”, señaló Blanquer.

Si bien reconocía el error del destino elegido para sus vacaciones, el titular de Educación de defendió alabando la labor de su ministerio para garantizar la educación a los jóvenes franceses en plena pandemia de coronavirus. Según revela en exclusiva el diario “Le Parisien”, el ministro habría aprovechado su estancia en la isla balear para contraer matrimonio con su pareja, la periodista Anna Cabana.

“Hay, reconozco, un simbolismo. Es verdad que tendría que haber elegido otro lugar. Lamento el simbolismo. Pero, por lo demás, desde hace dos años, como la mayoría, con mis equipos, con los profesores de Francia, mantenemos una política de escuelas abiertas y eso es lo fundamental. Y no nos perdemos en cuestiones accesorias”, insistió Blanquer.

Desde el mundo educativo, en cambio, se echa en cara la improvisación del Gobierno, que anunció sus protocolos anticovid un día antes de la vuelta al cole, lo que no permitió a los centros escolares estar preparados para la vuelta a las aulas tras las fiestas navideñas. Además, dichas normas fueron enmendadas por el propio ministerio en dos ocasiones durante la semana pasada.

“Los descubrimos en la Prensa el día anterior, nunca nos informan de antemano, lleva mucho tiempo entenderlos y, en cuanto los entendemos, cambian”, resumió una profesora llamada Sylvie en declaraciones a la cadena BFMTV.

Desde el Gobierno, su portavoz, Gabriel Attal, salió en defensa del ministro de Educación y aseguró que no tiene “ninguna razón de pensar” que Blanquer incumplió las reglas sobre las vacaciones de los ministros, que estipulan que deben quedarse en Europa a menos de dos horas de París, estar localizables y con capacidad para seguir trabajando y mantener la continuidad de su puesto. En opinión de Attal, “hay miembros de la oposición que a la menor ocasión aprovechan para pedir la dimisión de miembros del Gobierno”.

En una línea similar, el secretario de Estado de Asuntos Europeos, Clément Beaune, defendió a Blanquer porque respetó las reglas de las vacaciones de los miembros del Ejecutivo y a su parecer “no es culpable de haberse tomado su puesto a la ligera”. En opinión de Beaune, se trata de una polémica centrada más las en las formas que en el fondo, que es “cómo mantener la escuela abierta”.

A tres meses de las elecciones presidenciales francesas, cuya primera vuelta se celebrará el 10 de abril, la oposición aprovecha como es natural cualquier tropiezo del Gobierno para desgastar al presidente Macron, que encabeza los sondeos pese a no haber oficializado aún su candidatura a la reelección.