Internacional

Ucrania: valores y principios

La invasión al territorio ucraniano por las tropas rusas tiene consecuencias graves para la comunidad internacional

Muchas cosas están en juego ahora en Ucrania y también los valores y principios sobre los que se asienta la convivencia entre los Estados
Muchas cosas están en juego ahora en Ucrania y también los valores y principios sobre los que se asienta la convivencia entre los Estados FOTO: DPA vía Europa Press DPA vía Europa Press

La invasión de Ucrania por las tropas rusas tiene consecuencias graves para la comunidad internacional. Se trata de un verdadero acto de agresión y atenta contra la integridad territorial y la independencia política de un Estado soberano e independiente. Los daños humanos que produzcan las hostilidades, tanto en número de muertos como heridos, son y serán muy graves, y también serán serios los daños materiales. Cuando todo haya transcurrido habrá mucho que lamentar y la comunidad internacional sentirá el sabor amargo de la derrota de todos.

Muchas cosas están en juego ahora en Ucrania y también los valores y principios sobre los que se asienta la convivencia entre los Estados. La obligación de abstenerse del empleo de la fuerza armada descansa en el valor de la paz, y, en esta línea, la decisión del Gobierno moscovita de invadir Ucrania, bombardear sus ciudades, y apresar al Gobierno del país serán los primeros efectos, pero a partir de ahí se quebrarán los valores y se pondrá en entredicho principios bien arraigados en el orden jurídico internacional. Hoy el Derecho internacional tiembla ante el horror que han destapado las autoridades de Moscú y mañana será cada vez más difícil convencer a la totalidad de los países que integran la comunidad internacional que existen unas reglas básicas y esenciales que hay que respetar.

La guerra en Ucrania debilita la convivencia, pone en peligro la estabilidad en Europa y el resto del planeta y, sobre todo, entierra la fe y la convicción en los valores que han venido inspirando el comportamiento de muchos de los Estados y que conducen a una sociedad internacional pacifica. Es verdad que no es la primera vez que el mundo asiste atónito a un enfrentamiento bélico de estas características, pero es cierto que existía la impresión de que comportamientos de este tipo habían sido definitivamente desterrados de las relaciones entre los Estados. La situación en Ucrania encarna ahora una ausencia de valores, cuando no una trasformación perversa del futuro de la comunidad internacional.