Internacional

Rusia concentra manifestaciones falsas en Ucrania para hacer creer que el país quiere estar a las órdenes de Putin

Según cuentan testigos a LA RAZÓN, las tropas rusas llevan residentes de su país en autobuses y caravanas para engañar al mundo

Al menos 227 civiles han muerto, entre ellos 15 menores, desde que comenzara la agresión rusa a Ucrania en la madrugada del 24 de febrero, según datos oficiales de la ONU. Pese a los grandes daños no solo materiales, sino también humanos, el Kremlin continúa afirmando que su misión no trata de invadir el país, sino de “desmilitarizar” y “desnazificar” el territorio, a lo que denomina como “operación militar especial” la actuación de sus tropas en la nación.

Según ha podido saber LA RAZÓN, el gobierno ruso estaría concentrando manifestaciones falsas para hacer creer al resto de la comunidad internacional que Ucrania quiere estar a las órdenes de Rusia y cuentan que todo lo demás es “propaganda occidental”.

De esta forma, los medios prorrusos “manipulan” con imágenes que hacen pensar que estas manifestaciones en muchos puntos del país son un éxito. Pero la realidad es contraria a eso. En vídeos consultados por LA RAZÓN, muy pocas personas acuden a las diferentes plazas del país, siendo un número pequeño los asistentes que se concentran.

Además, ni siquiera se tratarían de ucranianos o residentes en Ucrania, sino de personas llevadas por las propias fuerzas rusas. En Jersón, por ejemplo, ciudad al sur del país y en el que hace unos días entraron las tropas rusas, una gran cantidad de vehículos y autobuses estuvieron llegando desde la noche del jueves al viernes, horas después de que el régimen ruso asegurara de que había tomado el control de la urbe.

“Se trata de una estrategia rusa con el objetivo de decir que los ciudadanos de Jerson queremos estar bajo el gobierno ruso. Al igual que hicieron con la región del Donbás, traen gente de fuera y no vinculada con la ciudad para que se manifiesten falsamente diciendo que queremos ser de Rusia, explica un testigo a LA RAZÓN.

No obstante, según residentes de la ciudad, apenas se llenó la plaza del lugar. “Nadie quiso ir. Los soldados se dirigían a nosotros y nos ofrecían mantequilla y otros alimentos, para que pareciera que había mucha gente. Pero la gente no le hacía caso y seguía su camino”, explican testigos.

Mientras tanto, la televisión rusa difundió imágenes en el que afirmaba que era un “rotundo éxito”. Algunas de las personas “llevadas por las tropas rusas” (tal y como definen las personas procedentes de Jersón) al lugar, camufladas como ucranianas, gritan y dicen “menos mal que han venido a ayudarnos”.

Otra testigo nos cuenta que conocidos rusos creen que Putin “es un buen hombre que ha llegado a Ucrania a salvar a la nación”. “La propaganda rusa trabaja muy bien. Compañeros de mi madre que viven en Rusia piensan que nosotros somos los fascistas”.

En poblaciones como Jersón, los ciudadanos están confinados en casa por miedo a las tropas rusas. Temen que puedan ir casa por casa registrando y amenazando a los residentes.

Plena desconfianza desde las instituciones ucranianas

El asesor presidencial de Ucrania, Mikhailo Podoliak, ha asegurado este viernes que no se fían “en absoluto” de Rusia, por lo que han demandado la participación de un mediador internacional “responsable” para las conversaciones con Moscú, cuya tercera ronda esta prevista para este fin de semana.

“No confiamos en absoluto en Rusia, por lo que queremos un mediador internacional responsable”, ha zanjado Podoliak, quien ha confirmado que la tercera ronda de negociaciones tendrá lugar nuevamente e Bielorrusia porque Moscú “ha descartado” otros lugares.

“En el futuro, países como Turquía, Hungría o Polonia también podrían ser anfitriones de estas conversaciones”, ha propuesto Podoliak, quien ha acusado a Bielorrusia de estar sirviendo de base para los ataques de Rusia contra las ciudades ucranianas, informa la agencia ucraniana de noticias UNIAN.

En cuanto a las conclusiones de los dos anteriores encuentros, Podoliak ha reconocido que si bien fueron “sorprendentemente constructivas”, Kiev no cumplirá con “las duras demandas” de Moscú, ya que el presidente, Volodomir Zelenski, “no hará ninguna concesión que de una forma u otra degrade la lucha que se libra en Ucrania por su integridad territorial y libertad”.