Internacional

Rusia y Ucrania negocian un plan de neutralidad para frenar la guerra

Ucrania y Rusia exploran un acuerdo de 15 puntos, entre los lo que se encuentra la renuncia de Kiev a entrar en la OTAN

Las conversaciones entre Ucrania y Rusia dieron los primeros progresos confirmados por ambas partes aunque se mantiene todas las cautelas. El asesor del Gobierno ucraniano, Myjaylo Podolyak, advirtió de que solo una reunión directa entre los presidentes de ambos Estados conduciría a un acuerdo definitivo, pero admitió que podría consensuarse un alto el fuego en los próximos días. El periódico británico «Financial Times» adelantó ayer en una exclusiva que los negociadores trabajan sobre un plan de 15 puntos que garantizaría un alto el fuego y la retirada de las tropas rusas siempre que Kiev se comprometa con la neutralidad.

El borrador prevé que Ucrania mantenga sus fuerzas armadas, pero permanezca al margen de alianzas militares con otros países. Implicaría, por lo tanto, que Ucrania renunciase a unirse a la OTAN y a «acoger bases militares extranjeras» a cambio de recibir la protección de países como Estados Unidos, Turquía o Reino Unido. El presidente Vlodomir Zelenski renunció el martes a que su país entrase en la OTAN, en una declaración que cobra ahora un mayor protagonismo por haber podido suponer un acercamiento de las posturas.

Mientras continúaron ayer los bombardeos contra objetivos de infraestructuras como en las áreas residenciales de ciudades y pueblos ucranianos. Por primera vez desde que empezó la guerra, varias aldeas a la orilla del mar en la región de Odesa fueron golpeadas por la mañana. Según Sergey Bratchuk, el portavoz de la administración regional, puede ser un signo de preparación para el posible desembarco de las tropas rusas del Mar Negro, en un intento de probar las defensas ucranianas a lo largo de la orilla e intimidar psicológicamente a las tropas ucranianas.

Según los informes de las autoridades ucranianas, dos aviones de combate rusos SU-30sm fueron derribados. Un avión rusos también fue abatido en Cherniguiv, donde un ataque de la artillería pesada rusa mató hoy a 10 personas que hacían cola para comprar pan. Mariupol sigue siendo una de las ciudades más castigadas. Al cierre de esta edición, el Ayuntamiento de la ciudad aseguró que un misil ruso especialmente grande impactó en un teatro, donde se escondían 1.000 personas de los combates, incluidos muchos niños. Era un lugar designado para aquellos que habían perdido sus hogares a causa de los bombardeos. Las ruinas del teatro impedían el acceso a la bomba escondida bajo el teatro.

La torre de televisión de Vinnytsia, la ciudad que todavía no ha sido atacada, fue ayer golpeada. La televisión y la radio están actualmente fuera de servicio. Objetivos civiles en Zaporiyia, una ciudad importante a 125 km de la planta nuclear más grande de Europa que actualmente está bajo control ruso, fueron bombardeados por primera vez en la noche del miércoles. Una estación de tren resultó levemente dañada y no se reportaron víctimas. Se espera que los trenes vuelven a pasar por la estación en cuestión de horas.

En Járkov, dos edificios residenciales y un mercado fueron atacados dejando cinco muertos. Una escuela cercana también quedó parcialmente destruida. Se calcula que unas 500 personas han perdido la vida tras bombardeos en las tres semanas de la invasión, según los servicios de emergencia de la ciudad.

Un edificio residencial de 12 pisos en Kiev se derrumbó parcialmente. No se reportaron muertes, pero sí varias personas heridas y evacuados. Una de las bombas explotó a 300 metros de uno de los hospitales infantiles más grandes en Ucrania y voló las ventanas de parte del edificio. En la capital ucraniana continúa el toque de queda que impuso ayer el alcalde de la ciudad, Vitali Klichkó, «ante una posible escalada» y la visita de los líderes de Polonia, República Checa y Eslovenia. Se prevé que dure hasta hoy a las 7 de la mañana. Dos millones de personas se esconden en los sótanos, las estaciones de metro y en sus casas. Dado que la pandemia aún está en curso, algunos de ellos se enfrentan al dilema de correr el riesgo de propagar la enfermedad en un refugio densamente poblado o permanecer en sus apartamentos y correr el riesgo de morir a causa de los bombardeos.

Sin embargo, a pesar de los ataques aéreos y numerosos informes de que los rusos intentan rodear la capital, Kiev no está aislada y la moral se mantiene alta. El Ejército ucraniano afirma haber infligido graves daños a las fuerzas rusas en el último día, contraatacando en algunas direcciones, sobre todo cerca de Mykolaiv en el sur y la ciudad de Severodonetsk en la región de Donetsk. Los rusos están tratando de mantener las posiciones que han alcanzado hasta ahora.

La situación en Mariupol es la más difícil, con fuertes combates alrededor y en la ciudad. Sin embargo, unas 20.000 personas han conseguido salir de la ciudad en coches privados. Algunos de ellos ya han llegado a sus destinos sanos y salvos. Aún así, el convoy humanitario con 12 toneladas de alimentos, agua y ropa para los ciudadanos de la ciudad está continuamente bloqueado por las tropas rusas. La viceprimera ministra Iryna Vereshchuk también dijo en un vídeo que las fuerzas rusas tenían el control de un hospital que capturaron el martes en Mariupol, y que 400 empleados y pacientes estaban siendo rehenes de los invasores.

Las sanciones y la posición de China

Según varios analistas, además del éxito de la resistencia de los ucranianos, mucho depende de cuán efectivas sean las sanciones occidentales para estrangular la economía de Rusia. Mientras se introducen más y más sanciones todos los días, Europa sigue inyectando dinero a Rusia a cambio de su petróleo y gas. Mientras tanto, China insiste en que no acordó brindar ayuda militar a Rusia.

El embajador chino en EEUU, Qin Gang, afirmó ayer que la guerra en Ucrania es perjudicial para China y que habría hecho todo lo posible para evitarla si hubiera sabido las intenciones del presidente Putin. A muchos les resulta difícil de creer, dados “los lazos férreos” entre los países y el hecho de que Putin y el líder chino Xi Jinping se encontraron personalmente hace solo un par de semanas.

En su discurso ante el Congreso de hoy, Zelenski pidió armas de defensa aérea si Estados Unidos no va a imponer una zona de exclusión aérea sobre Ucrania. Según CNN, este tipo de armas ya se están entregando a Ucrania desde Estados Unidos y sus socios de la OTAN.