Internacional

“China estuvo probablemente al tanto de las intenciones de Rusia sobre una invasión, pero no de esa magnitud”

Tong Zhao, miembro del Programa de Política Nuclear de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, analiza para LA RAZÓN los proyectos estratégicos de Pekín

El presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo chino Xi Jinping, en una imagen de archivo en Pekín
El presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo chino Xi Jinping, en una imagen de archivo en Pekín FOTO: Alexei Druzhinin AP

Tong Zhao, miembro del Programa de Política Nuclear de la Fundación Carnegie para la Paz Internacional, con sede en Pekín, cree que China se enfrenta a dos caminos estratégicos de cara al futuro. El primero es continuar, e incluso redoblar, el actual alineamiento con Rusia, “sin límites superiores, sin zonas prohibidas, sin línea de meta”, para promover el orden y la estabilidad mundiales, tal y como ellos prevén.

El segundo es aprovechar la oportunidad de mejorar las relaciones con Occidente (especialmente con Estados Unidos), aprovechando el creciente interés de los países occidentales por evitar un bloque China-Rusia. Al fin y al cabo, según él, China desea firmemente unas relaciones estables con Estados Unidos y Occidente, pero pone en duda su compromiso.

Zhao cree que de cara a los académicos, una lección clave es desarrollar una comprensión profunda sobre el impacto del entorno de toma de decisiones en la elaboración de la política de seguridad/exterior de una superpotencia opaca, es enormemente importante para la futura investigación de la paz internacional y la estabilidad estratégica.

-¿Cuál cree que será la vía elegida?

-Es muy difícil de prever a día de hoy. Éste es un momento crucial, ya que la opción estratégica por la que opte tendrá consecuencias geopolíticas trascendentes para su futuro y para la paz y la estabilidad internacionales.

-¿Podrían el silencio, la ambigüedad y el contorsionismo diplomático de Pekín ser percibidos como un signo de debilidad a la hora de tomar decisiones?

-China se encuentra frente a un enorme dilema diplomático y probablemente se tomará un tiempo para esperar a que el caos total percibido se asiente y que el nuevo panorama geopolítico mundial se aclare, antes de hacer cambios políticos significativos. Mientras tanto, sus posiciones públicas probablemente seguirán siendo genéricas y abstractas. El hecho de que el vínculo personal entre Putin y Xi haya sido un motor clave de la relación bilateral, hace más difícil un cambio radical del enfoque chino hacia Rusia, ya que los expertos chinos pueden negarse a criticar la conveniencia de un cambio en la política actual.

-Los expertos chinos creen que la guerra de Ucrania es el resultado de la instigación de EE.UU. y de su apoyo a la guerra.

-A principios de febrero, el presidente chino Xi Jinping dio la bienvenida a Putin a Pekín, Xi declaró que China se oponía a una mayor expansión de la OTAN -por primera vez públicamente- y que las preocupaciones de seguridad de Rusia eran legítimas.

-Algunos medios han informado de que, en ese encuentro, China pidió a Rusia que pospusiera la invasión hasta después de los Juegos, ¿cree que puede ser cierto?

-Probablemente se hablará del tema a pequeña escala, pero creo que nunca pensaron que los hechos se desarrollarían de esa manera. De hecho, un gran número de funcionarios chinos se han mostrado asombrados de que el presidente ruso llegara tan lejos tan rápido -y con tanta contundencia- cuando sus fuerzas invadieron Ucrania. Lo más probable es que China no predijera una guerra de esta magnitud. Incluso muchos altos funcionarios rusos de inteligencia y militares, así como muchos expertos rusos de alto nivel, demostraron no prever el conflicto. China probablemente descartó la información compartida por EE.UU. como una guerra psicológica para abrir una brecha, dada la profunda desconfianza en su máximo enemigo.