Internacional

Asanbekovich, el “carnicero de Bucha” y responsable del genocidio en Ucrania

De la 64a Brigada del Ejército de Rusia, es el culpable de la muerte y ejecución de cientos de civiles en el territorio en la pedanía de Kiev

El teniente coronel Omurbekov Azatbek Asanbekovich dirige la unidad militar 51460 con asiento en la localidad de Knyaz-Volkonskoye, en el Territorio de habarovsk de Rusia
El teniente coronel Omurbekov Azatbek Asanbekovich dirige la unidad militar 51460 con asiento en la localidad de Knyaz-Volkonskoye, en el Territorio de habarovsk de Rusia FOTO: La Razón (Custom Credit)

El joven teniente coronel Omurbekov Azatbek Asanbekovich, comandante de la unidad militar 514600 y la 64.ª Brigada de Fusileros Motorizados del 35.º Ejército ruso, es el responsable de la matanza de Bucha, cerca de Kiev, donde cientos de civiles fueron ejecutados durante la invasión rusa.

Los datos de Omurbekov fueron publicados en Telegram por InformNapalm, el grupo de vigilancia de los movimientos de las tropas rusas que utiliza la inteligencia de fuente abierta, pudo publicar su nombre, dirección de correo electrónico, el número de teléfono o el domicilio del teniente coronel, entre otros datos que fueron corroborados por una investigación del diario Times.

Tras la retirada de las tropas rusas de muchos lugares de Ucrania, se fueron conociendo las atrocidades cometidas en lugares como Bucha. La avenida principal de la urbe se veía con cadáveres dispersos entre los hierros retorcidos de los tanques y camiones rusos. La gran mayoría, cuerpos de civiles con las manos atadas a la espalda. Cuerpos quemados, mujeres que contaron su situación y explicaron que fueron violadas por los soldados rusos, así como también abusaron sexualmente de sus hijas, nueras o nietas, así como sus hijos o maridos fueron enterrados en el jardín por sus familiares que sobrevivieron.

El teniente coronel dirige la unidad militar 51460 con asiento en la localidad de Knyaz-Volkonskoye, en el Territorio de habarovsk de Rusia. Ya había estado con sus tropas en Ucrania en 2014 cuando invadieron la península de Crimea.

Asanbekovich fue condecorado por su servicio en esa acción por el viceministro de Defensa ruso Dmitry Bulgakov. También fue bendecido por el obispo de Khabarovsk en noviembre de 2021, poco antes de su despliegue en Ucrania.

Según publicó LA RAZÓN, la Brigada 64, a la que se atribuye la masacre de Bucha, será enviada a Jarkiv tras descansar unos días en Bielorrusia. Después de sólo dos días de vacaciones, planean regresar a Ucrania a uno de los lugares “más calientes” y se cree que se le van a encomendar “tareas especiales”, como la intimidación de los ciudadanos. En su poder hay documentos que prueban que el ejército ruso no recibe los pagos monetarios prometidos. Y que, entre las tropas, hay reclutas enviados ilegalmente a Ucrania y que no está previsto devolverlos a Rusia.

Con motivo de la masacre, Estados Unidos y sus aliados del G7 y la Unión Europea anunciaron medidas y sanciones severas contra Rusia. De entre las “medidas económicas devastadoras” anunciadas por la Administración Biden destacan la prohibición de nuevas inversiones en Rusia, la imposición de sanciones financieras más severas al banco más grande del país y a varias de sus empresas estatales más críticas, así como a los funcionarios del Kremlin, las élites rusas y miembros de su familia, como las dos hijas mayores del presidente ruso.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha acusado este miércoles a “todos” los políticos y militares de Rusia de ser criminales de guerra por las atrocidades cometidas en territorio ucraniano en el marco de la guerra.

“El Ejército ruso, la dirección política rusa, todos los que desarrollaron esta ‘operación’, todos los que dieron las órdenes, todos los que ejecutaron estas órdenes, todos son criminales de guerra”, ha denunciado Zelenski en una entrevista para la cadena turca Haberturk, recogida por la agencia Ukrinform. Cuestionado por si Putin debería ser condenado por estos crímenes, el mandatario ucraniano ha enfatizado que el castigo por lo ocurrido en Ucrania no debería recaer tan solo sobre una persona, pues considera que el abuso sobre la ciudadanía ucraniana es un “crimen masivo”. “Todos deben rendir cuentas”, ha zanjado Zelenski. El líder ucraniano ha denunciado que su familia se enfrenta de forma constante a amenazas, si bien no ha querido entrar en detalles.