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Francia

La oposición busca alianzas para vencer a Macron en las legislativas

Los sondeos colocan a la ultraderecha por detrás del partido centrista del presidente

Estimación de voto, legislativas Francia 2022
Estimación de voto, legislativas Francia 2022Teresa Gallardofreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@1012e55c

En la misma noche de la segunda vuelta de las presidenciales, ganadores y perdedores ya tenían otra elección en la cabeza: las legislativas. El 12 y 19 de junio, Francia volverá a las urnas para elegir a los 577 diputados de la Asamblea Nacional y desde ya la carrera electoral promete todo un espectáculo de alianzas y disputas entre partidos. No por nada se le llama «la tercera vuelta».

Los más apasionados son los extremos, la extrema izquierda y la extrema derecha, que sumaron un 52% de votos en la primera vuelta de las presidenciales y mostraron al país que hay un verdadero descontento ante la gestión de Emmanuel Macron y un rechazo total a los partidos tradicionales. En los extremos, el sueño es claro: lograr el puesto de primer ministro. La ultraderechista Marine Le Pen y el ultraizquierdista Jean-Luc Mélenchon han hecho un llamado alto y fuerte a sus militantes para que apoyen con votos a sus respectivos partidos, Reagrupación Nacional y La Francia Insumisa, en las elecciones parlamentarias. Si alguno lograra una mayoría de escaños en la Asamblea Nacional, Macron se vería obligado a aceptar una «cohabitación» nombrando a un «premier» del partido dominante.

Un primer sondeo del instituto Harris Interactive adelanta que si las legislativas se celebraran esta semana, el bloque de Macron –La República en Marcha y sus aliados– resultarían ganadores, acumulando el 24% de los votos. Justo detrás aparece Reagrupación Nacional, con un 23%, y La Francia Insumisa, con un 19%.

Zemmour ofrece a Le Pen una candidatura conjunta

Pero si se produjeran alianzas entre tendencias similares, esa mayoría frágil que Macron está reflejando en las encuestas podría tambalearse. En ese mismo sondeo, los partidos de extrema derecha (RN y Reconquista de Éric Zemmour) suman entre ambos un 30% que bien pudiera dar la sorpresa ante Macron.

Por ahora, solo Zemmour ha abierto la puerta a una alianza: «Marine Le Pen, al aceptar la mano que le tiendo, tiene la oportunidad de poner fin al cordón sanitario que castra las oportunidades del bloque nacional desde hace 40 años. Acepte mi mano, no por nosotros, sino por Francia», escribió en Twitter el presidente del movimiento Reconquista, que llegó en cuarta posición en la primera vuelta con un 7% de los votos.

El mismo sondeo hace una primera estimación de los resultados de la extrema derecha en alianza, sumando Reagrupación Nacional, Reconquista y La Francia De Pie: obtendrían entre 117 y 147 escaños de un total de 557 en la Asamblea Nacional francesa.

Aunque estas cifras estarían aún muy por debajo del partido de Macron, que seguiría dominando con al menos 326 escaños, la alianza del «bloque republicano» bien podría convenir a Marine Le Pen, que si escogiera no aliarse con otros partidos sólo lograría entre 75 y 105 escaños. Sin embargo, por ahora no hay indicios de que Le Pen quiera cerrar filas con nadie.

Dos de cada tres franceses desean una cohabitación

Por su parte, el partido de derecha tradicional, Los Republicanos (LR), cuya candidata, Valérie Pécresse, cayó estrepitosamente en primera vuelta con un 4,8% de los votos, se inclinaría evidentemente por una alianza con el mismo Macron, a quien apoya abiertamente tal como lo demostró su fundador, Nicolas Sarkozy, que pidió su voto por el presidente.

En la otra orilla política, se encuentra la izquierda con las peores expectativas para las legislativas, según los primeros sondeos. Incluso si se produjeran alianzas entre La Francia Insumisa, el Partido Socialista, Los Verdes y el Partido Comunista para conformar un solo bloque, llegaría en tercera posición detrás del partido del presidente y detrás de la extrema derecha con entre 73 y 93 escaños. El sueño de Mélenchon de sentarse en el despacho de Matignon no parece tan fácil de cristalizar.

Sin embargo, tanto Le Pen como Mélenchon siguen apostando al descontento general. Y en eso sí que tienen razón. En una encuesta del Instituto Francés de Opinión Pública, realizada apenas en la noche de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el 68% de los encuestados quería que «la oposición representara la mayoría de diputados en la Asamblea Nacional e impusiera la cohabitación a Emmanuel Macron». Por tanto, el deseo de un contrapoder, tal como se vio en la presidenciales, sigue siendo fuerte.