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Rusia advierte a Lituania por el “bloqueo” a Kaliningrado: La respuesta “no será diplomática”

Las advertencias del Kremlin cruzaron las fronteras de la OTAN después de que Vilna anunciara la prohibición del tránsito de mercancías por la región del Mar Báltico

Las advertencias rusas cruzaron las fronteras de la OTAN. Moscú avisó a Lituania, miembro de la OTAN, de que tomará medidas para proteger sus intereses nacionales a menos que se restablezca el tránsito de mercancías al enclave ruso de Kaliningrado en el mar Báltico. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aumentó aún más las tensiones lunes al amenazar con una respuesta a lo que, según él, es un “movimiento ilegal”. “Esta decisión no tiene precedentes. Es una violación de todo. Lo consideramos ilegal. La situación es más que grave. Necesitamos un análisis serio y profundo para elaborar nuestra respuesta”, aseguró.

De hecho, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia ya ha advertido que la respuesta a la prohibición del tránsito de bienes no será “exclusivamente diplomática”, sino de naturaleza práctica.

Los líderes de los estados bálticos, especialmente Lituania, se han hecho eco de los llamamientos del presidente ucraniano Volodimir Zelenski para que Occidente imponga sanciones más duras a Putin. Hasta ahora, el gobierno de Vilna confía en que las sanciones sirvan para presionar a Rusia en un territorio especialmente sensible y de vital importancia para Vladimir Putin.

Millones de toneladas de petróleo, coque y carbón, pasan a través de Lituania, principalmente por ferrocarril con destino a Kaliningrado. Según el gobierno lituano, por el país transitaban hasta 100 trenes rusos cada mes. Hasta el inicio de la guerra en Ucrania ambos países mantenían una relación comercial cordial, un vínculo demasiado frágil y tenso. Lituania construyó una valla fronteriza en 2017 en el momento de las maniobras militares rusas de Zapad (oeste) y se sabe que helicópteros lituanos sobrevuelan y escoltan la línea de ferrocarril cuando hay personal militar ruso a bordo. El gobernador regional, Anton Alikhanov, dijo que la prohibición cubriría alrededor del 50% de los artículos que importa Kaliningrado. La región, donde viven aproximadamente un millón de personas, depende en gran medida de las importaciones de materias primas y repuestos de Rusia y la Unión Europea.

Kaliningrado
Kaliningrado FOTO: Antonio Cruz

Kaliningrado es un lugar clave para Putin, la flota báltica rusa tiene su sede allí. Moscú mantiene en este territorio misiles balísticos Iskander con capacidad nuclear. El enclave no tiene fronteras con Rusia continental, pero sí con dos países de la UE y de la OTAN, Lituania y Polonia.

Los líderes de los estados bálticos sienten una amenaza más urgente para su seguridad que otras naciones de la Alianza. Lituania teme especialmente un ataque en el corredor de Suwalki, una estrecha frontera de 64 kilómetros que conecta al país con Polonia y que se abre paso entre Kaliningrado y Bielorrusia. Un objetivo fácil si el Kremlin busca aislar a los países bálticos. Putin mantiene en el enclave ruso en Europa a soldados, armas, aviones de combate avanzados y armas nucleares. Unido al apoyo del gobierno de Bielorrusia, donde militares rusos se mueven libremente.

Las tensiones escalaron la semana pasada cuando las autoridades lituanas anunciaron que prohibirían el paso por su territorio a Kaliningrado de mercancías sujetas a sanciones de la UE. “No es Lituania, son las sanciones europeas que empezaron a funcionar a partir del 17 de junio”, dijo el ministro lituano de Asuntos Exteriores, Gabrielius Landsbergis. “Se hizo con la consulta de la Comisión Europea y bajo las directrices de la Comisión Europea”, dijo Landsbergis.

El jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, dijo que Lituania simplemente estaba aplicando el régimen de sanciones del bloque. Agregó, sin embargo, que le preocupaba el riesgo de represalias, al tiempo que acusó al Kremlin de vender propaganda

El Ministerio de Asuntos Exteriores convocó al principal representante diplomático de Lituania en Moscú para presentar una protesta formal y alegó que el país báltico estaba actuando en contra de los acuerdos internacionales. Sin embargo, tras una reunión en Bruselas, Landsbergis, dijo que Moscú estaba difundiendo información falsa y que el servicio ferroviario estatal estaba actuando legalmente al limitarse a aplicar el régimen de sanciones de la UE que prohíbe el suministro de acero o productos fabricados con mineral de hierro a Rusia.

El ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Dimitro Kuleba, tuiteó: “Rusia no tiene derecho a amenazar a Lituania. Moscú solo puede culparse a sí mismo de las consecuencias de su invasión no provocada e injustificada de Ucrania. Elogiamos la postura de principios de Lituania y nos mantenemos firmes junto a nuestros amigos lituanos.”

Después de que Putin ordenara la invasión de Ucrania, Estados Unidos y sus aliados impusieron algunas de las sanciones más estrictas de la historia moderna, un paso que el Kremlin interpretó como una declaración de guerra económica.