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Rusia, China, integridad territorial, flanco sur y cambio climático, las cinco claves de la nueva hoja de ruta de la OTAN

El texto de la cumbre añade que el Concepto Estratégico establece las tres tareas principales de la Alianza: la prevención y gestión de crisis, así como la seguridad cooperativa

La OTAN se ha dotado hoy en la Cumbre de Madrid de un nuevo Concepto Estratégico que marcará el rumbo de la organización militar durante la próxima década. El vigente, aprobado en Lisboa en 2010, ha quedado obsoleto ante los desafíos para la seguridad colectiva que representan Rusia y China.

“Hemos respaldado un nuevo Concepto Estratégico. Describe el entorno de seguridad que afronta la Alianza, reafirma nuestros valores y detalla el propósito clave de la OTAN y su mayor responsabilidad de garantizar nuestra defensa colectiva basada en un enfoque de 360 grados”, indica la declaración política de los aliados, que detalla las decisiones aprobadas por los líderes de la OTAN.

El texto de la cumbre de la OTAN añade que el Concepto Estratégico establece las tres tareas principales de la Alianza, en referencia a la disuasión y defensa de la organización transatlántica, la prevención y gestión de crisis, así como la seguridad cooperativa. “En los próximos años guiará nuestro trabajo en el espíritu de nuestra solidaridad transatlántica”, recoge el escrito en alusión al Concepto Estratégico.

“Si bien la OTAN es una alianza defensiva, nadie debe dudar de nuestra fuerza y determinación para defender cada centímetro del territorio aliado, preservar la soberanía y la integridad territorial de todos los aliados y prevalecer contra cualquier agresor”. se puede leer.

1. Rusia

“La Federación Rusa es la amenaza más significativa y directa para la seguridad de los aliados”, concluye la OTAN en vista de la anexión de Crimea en 2014 y la invasión de Ucrania en febrero pasado. Agresiones a la seguridad europea que han obligado a la Alianza Atlántica a fortalecer su flanco oriental con 300.000 efectivos.

El clima en las relaciones entre Rusia y la OTAN es diametralmente opuesto al que se plasmó en la estrategia de Lisboa de 2010, cuando se consideraba a Moscú un socio estratégico de la organización transatlántica. El presidente ruso, Dimitri Medvedev, incluso participó en la cita en la capital portuguesa.

Pese al nuevo enfrentamiento que recuerda a los peores momentos de la Guerra Fría, la Alianza Atlántica propone “mantener abiertos los canales de comunicación con Moscú para gestionar y mitigar los riesgos, prevenir escaladas e incrementar la transparencia”.

2. China

En el Concepto Estratégico de Lisboa no se mencionaba si quiera a China en sus páginas. En cambio, ahora el gigante asiático representa un desafío para la organización militar dada la actitud asertiva de Pekín en el campo militar, económico y diplomático. El país asiático, según la OTAN, “emplea una gran variedad de herramientas políticas, económicas y militares para aumentar su impronta global y proyectar poder, pero al mismo tiempo es opaca sobre su estrategia, intenciones y militarización”.

3. Integridad territorial

“Nadie debería dudar de nuestro compromiso y determinación a la hora de defender cada centímetro del territorio de la Alianza, preservar la soberanía y la integridad territorial de los aliados y prevalecer frente a cualquier agresor”, se puede leer en el texto. Un mensaje cuyo principal destinatario es el régimen de Vladimir Putin, al que se recuerda las consecuencias de que pudiera extender la actual guerra de Ucrania a un país miembro de la OTAN. Además, esta declaración supone un espaldarazo a España ante posibles reivindicaciones marroquíes sobre la soberanía de Ceuta y Melilla.

4. Flanco sur

También ha iniciativa española, la Alianza no olvida los riesgos para la seguridad que representan el Mediterráneo y África, en especial por el auge del terrorismo yihadista y las mafias de personas que envían ilegalmente a inmigrantes a un destino incierto en Europa. “El conflicto, la fragilidad y la inestabilidad en África y Oriente Medio afecta directamente a nuestra seguridad y la de nuestros socios. La vecindad sur de la OTAN, especialmente la de Oriente Próximo, el Norte de África y el Sahel, se enfrenta a una seguridad interconectada con retos demográficos, económicos y políticos”.

5. Cambio climático

Los Estados miembro consideran que el cambio climático es un reto “definitorio” de esta época que tendrá un profundo “impacto” en la seguridad de los aliados. “Es una crisis y un multiplicador de amenazas”, han advertido, ya que puede “exacerbar los conflictos la fragilidad y la competitividad geopolítica”.

El cambio climático, además, también influye en cómo operan las Fuerzas Armadas aliadas. “Nuestra infraestructura, evaluaciones y bases son vulnerables a estos efectos”, han agregando, subrayando que sus fuerzas operan cada vez en el contexto de un clima más extremo y son demandadas para asistir en misiones de ayuda en desastres naturales.