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Duchas cortas, sin agua caliente y calefacción limitada: Alemania tiembla ante el posible corte definitivo del gas ruso

El Gobierno de Scholz insta a sus ciudadanos a apretarse el cinturón con motivo de las obras de mantenimiento en el NordStream

Las obras de mantenimiento en el NordStream encienden las alarmas en Alemania, que no descarta un corte definitivo.
Las obras de mantenimiento en el NordStream encienden las alarmas en Alemania, que no descarta un corte definitivo. FOTO: Stefan Sauer AP

Alemania vive con temor desde este mismo lunes después de que Rusia cortase el flujo de gas que discurre por el gasoducto Nord Stream para unos trabajos de mantenimiento que, en teoría, deberían terminar el próximo 21 de julio. De lo contrario, supondría el corte definitivo como réplica a las sanciones adoptadas por la Unión Europea a raíz de la invasión a Ucrania.

Como medida de precaución, el Gobierno alemán ha instado a sus ciudadanos a apretarse el cinturón para hacer frente a los posibles cortes del gas ruso. Eso se traduce en encender menos la luz en casa, racionar el agua caliente por horas, o darse duchas más cortas con el fin de ahorrar energía de cara al invierno.

Este llamamiento del Ejecutivo de Olaf Scholz no es únicamente para los hogares alemanes, las empresas o las industrias; las ciudades también están tomando medidas. Se aconseja apagar farolas, suprimir el agua caliente y el aire acondicionado de edificios públicos e instalaciones deportivas. Del mismo modo, suspender el alumbrado nocturno de museos y lugares históricos o incluso eliminar semáforos de zonas con poco tráfico nocturno.

Y es que la situación energética es tan dramática en Alemania que hasta el propio ministro de Economía, Robert Habeck, ha advertido que hay que “estar preparado para una situación crítica”. Él mismo lleva semanas diciendo que ha reducido el tiempo de sus duchas, y pide a sus compatriotas que hagan lo mismo.

De momento, los alemanes le han hecho caso. El consumo de energía en los hogares privados ha caído un 6% en marzo y abril y el de gas industrial un 11% respecto a 2021, según un estudio de la Escuela Hartie de Berlín, citado por “Financial Times”.

Asimismo, el pueblo alemán también se encuentra en busca de soluciones de “andar por casa” para enfrentarse a los cortes de gas y a las elevadas facturas que tienen que pagar.

Las ventas de chimeneas y estufas de leña se han disparado, así como la compra de pellets de madera y carbón o de bombonas de butano. “Cada kilovatio que ahorramos ayuda a llenar el almacenamiento de gas”, asegura a FT Helmut Dedy, director de la Asociación de Pueblos y Ciudades, algo así como la FEMP española.