Incertidumbre

La crisis política de Italia sacude los mercados: la prima de riesgo supera los 200 puntos

Las desavenencias dentro del Gobierno que han terminado con la salida de Mario Draghi agravan las perspectivas económicas del país transalpino

El coche del primer ministro italiano, hoy de camino al Palacio del Quirinal, hoy en Roma
El coche del primer ministro italiano, hoy de camino al Palacio del Quirinal, hoy en RomaRICCARDO ANTIMIANIAgencia EFE

La crisis en la coalición de gobierno de Italia, que se saldó con la dimisión del primer ministro, Mario Draghi, no dejó indiferente a los mercados. Este jueves, mientras el Senado votaba un importante decreto con ayudas para hacer frente a la elevada inflación y el aumento del coste energético, insostenible para muchas familias y empresas, la prima de riesgo italiana, que mide el diferencial entre el bono alemán y el italiano a diez años, rozó los 225 puntos básicos.

A principios de este año, todas las previsiones económicas apuntaban a que Italia, al igual que otros muchos países europeos, estaba en condiciones de dejar atrás dos años de pandemia y reactivar su economía. La invasión rusa de Ucrania, sin embargo, cambió radicalmente las perspectivas económicas del país transalpino. Y ahora, la desavenencias en el Ejecutivo que encabeza Mario Draghi, y que amenaza con llevarse por delante el tercer gobierno en cuatro años, es la puntilla que podría acabar por hundir la maltrecha economía italiana.

El aumento de la prima de riesgo que se registró ayer está lejos aún de los 250 puntos alcanzados a mediados de junio, cuando el riesgo país llegó a tocar niveles de principios de 2014 tras el anuncio del Banco Central Europeo de subir los tipos de interés, pero trajo a la memoria viejos fantasmas heredados de la crisis anterior. Los indicios de un nuevo golpe a los mercados italianos, que podrían hundir aún más la maltrecha economía transalpina, se concretaron durante toda la jornada de ayer.

La deuda pública italiana, que fue de cerca del 150% del PIB en 2021 sufrió en apenas unas horas un aumento debido a las turbulencias políticas, mientras que el bono a diez años también ascendió hasta el 3,36%, 23 puntos base más, aunque aún lejos del 4% que alcanzó en junio.

El mes pasado fue una auténtica sangría para las finanzas transalpinas, sobre todo después de que Moscú decidiera cerrar parcialmente el grifo del gas al país transalpino, antiguo aliado en el sur de Europa, por su apoyo a Ucrania. Por el momento, Italia no puede prescindir de los hidrocarburos rusos, ya que éste equivale al 38% de todo el gas que consume. Esta semana, una vez más, arrancó con malas noticias. La compañía energética italiana Eni, controlada al 30% por el Estado, aseguró que Rusia estaba reduciendo un tercio del suministro habitual de gas al país. Ante un posible desabastecimiento a la vuelta del verano, Italia está estudiando un plan para ser completamente autónoma a partir de 2024, al mismo tiempo que está tratando de buscar nuevos socios estratégicos como Argelia o Qatar.

La crisis política llega en el peor momento para Roma. El último informe de Confindustria, la patronal italiana, prevé un crecimiento del PIB del 1,9% en 2022, menos de la mitad respecto a las previsiones publicadas en octubre. Los expertos calculan que la subida del coste del petróleo, el gas y el carbón a causa del conflicto en Rusia provocará un aumento de la factura energética italiana superior a los 68.000 millones al año. El aumento de los precios de la energía ha disparado la tasa de inflación hasta el 8,3% interanual, el nivel más alto desde 1986, mientras que los salarios son más bajos que hace 30 años, según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCSE).