Francia

El fundador de la ultraderecha francesa, Jean-Marie Le Pen, evoluciona favorablemente tras sufrir un infarto

Su hija y heredera política, Marine Le Pen, asegura que se encuentra en buen estado

El cofundador y presidente durante cuatro décadas del partido francés de extrema derecha Frente Nacional, Jean-Marie Le Pen
El cofundador y presidente durante cuatro décadas del partido francés de extrema derecha Frente Nacional, Jean-Marie Le Penlarazon

Jean-Marie Le Pen, el veterano ex líder de la extrema derecha francesa, se encuentra “bien” en el hospital tras sufrir un leve ataque al corazón, declaró el domingo su hija y sucesora, Marine Le Pen.

En los últimos años, padre e hija han sufrido un importante desencuentro político y personal, mientras Marine Le Pen intentaba transformar la extrema derecha en una fuerza elegible y competitiva en Francia.

Su padre, de 94 años, que ha avergonzado a su hija menor con comentarios en los últimos años, ha tenido frecuentes episodios de mala salud y ahora rara vez habla en público.

También fue hospitalizado en febrero de 2022 tras un susto similar.

“Está bien y doy las gracias a todos los que se han interesado por su salud”, ha declarado Marine Le Pen, que perdió frente a Emmanuel Macron en las dos últimas elecciones presidenciales francesas.

“Todavía tengo que verle y lo haré en breve (pero) está bien y eso es lo principal”, dijo. Añadió que su padre, hospitalizado el sábado, necesitaría algunos chequeos, a pocos meses de cumplir 95 años.

Jean-Marie Le Pen, que se presentó cinco veces a las elecciones presidenciales, conmocionó a Francia en 2002, cuando se impuso al primer ministro socialista Lionel Jospin y alcanzó la segunda vuelta contra el presidente Jacques Chirac.

El ex paracaidista fue cofundador del Frente Nacional (FN), más tarde rebautizado por su hija Marine como Reagrupamiento Nacional (RN), y se pasó décadas atacando la inmigración.

Aunque su suerte política fluctuó bruscamente a lo largo de más de medio siglo –su racismo descarado le llevó a ser apodado el ‘Diablo de la República’–, en una ocasión se jactó de que el auge de la extrema derecha en Europa demostraba que sus ideas se habían generalizado.

Caídas familiares

Más tarde, su hija intentó limpiar la imagen del partido y le echó en 2015 por unas declaraciones en las que afirmaba que el Holocausto no era más que un “detalle” de la historia. Desde entonces, el partido ha logrado importantes avances en la política europea y francesa.

Marine Le Pen obtuvo un 23,15 por ciento de los votos, récord de la extrema derecha, en las elecciones presidenciales de 2022 y, aunque volvió a perder frente a Macron en la segunda vuelta, fue mucho más competitiva que en 2017.

El partido obtuvo 89 escaños en el Parlamento en las siguientes elecciones legislativas, convirtiéndose en la principal fuerza de oposición del país en la cámara.

Mientras tanto, los analistas afirman que Marine Le Pen ha sido una de las principales beneficiarias de la crisis por la reforma de las pensiones de Macron, lo que la acerca un paso más a la conquista del Elíseo en las elecciones de 2027. Aunque se opone firmemente a la reforma, el partido tampoco ha secundado las huelgas y protestas encabezadas por la izquierda.

En otro sonado enfrentamiento familiar, Marine Le Pen se enemistó el año pasado con su sobrina Marion Maréchal, nieta de Jean-Marie Le Pen, después de que ésta se uniera a la facción ultraderechista de Eric Zemmour antes de las elecciones presidenciales.

Marine Le Pen ha cedido ahora las riendas de la dirección de RN a Jordan Bardella, de 27 años, cuya compañera es Nolwenn Olivier, otra nieta de Jean-Marie Le Pen. Pero ella sigue siendo favorita para llevar el estandarte de la formación en las presidenciales de 2027.