Avión de combate

La Guardia Nacional de Estados Unidos tiene un nuevo avión de combate: se encargará de derribar helicópteros

Militares estadounidenses llevaron a cabo una prueba de defensa de combate inédita en un entorno marítimo, donde dos helicópteros se enfrentaron a un caza F-15D Eagle, simulando ataques reales contra unidades de rescate...

Aparece un avión de combate lanzando un misil
F-15USAF

En un movimiento que subraya la adaptabilidad y preparación de las fuerzas armadas estadounidenses, se ha llevado a cabo un ejercicio de defensa aérea sin precedentes sobre aguas abiertas. Protagonizado por helicópteros de rescate y un caza F-15D Eagle, este test, iniciativa de la Guardia Nacional Aérea, la Reserva de la Fuerza Aérea y la Marina de los Estados Unidos, constituye un ensayo de calado para las capacidades marítimas de la nación.

La prueba implicó la defensa de dos modelos de helicóptero, un HH-60W Jolly Green y un HH-60G Pave Hawk, respondiendo a ataques simulados por un F-15D en un escenario naval. Dichos ataques fueron diseñados para emular situaciones reales donde las aeronaves de rescate estadounidenses podrían verse hostigadas en alta mar, buscando validar y mejorar protocolos de respuesta.

Además, el carácter innovador de este ejercicio es notable. El teniente coronel Don Smith, subdirector de la División HH-60 del AATC, remarcó que el HH-60W jamás había sido sometido a una evaluación de esta naturaleza. Los datos recabados serán de vital importancia para calibrar la eficacia de las contramedidas estadounidenses contra aviones de combate en entornos marítimos y, en última instancia, elevar la tasa de supervivencia de los helicópteros de rescate.

Pruebas de defensa aérea refuerzan la preparación en entornos marítimos

Este ensayo no es un episodio aislado, sino que se inserta en una estrategia que prioriza el adiestramiento para operaciones marítimas, con atención especial al Indo-Pacífico. Durante el mes en curso, la Fuerza Aérea ha ejecutado una serie de maniobras de considerable envergadura en la zona, el despliegue más extenso de poder aéreo estadounidense en la región desde la Guerra Fría, tal y como recoge el medio Airforcetimes.

Por otro lado, la conjunción de diferentes fuerzas fue un pilar fundamental para el éxito de estas pruebas. La Guardia Nacional Aérea de California aportó dos unidades esenciales: el 144º Ala de Caza, que pilotó el F-15D, y el 129º Ala de Rescate, a cargo del HH-60G Pave Hawk. La participación se completó con el 305º Escuadrón de Rescate de la Reserva de la Fuerza Aérea, con sede en Arizona, que operó el helicóptero HH-60W Jolly Green, demostrando una interoperabilidad táctica fundamental.

En este sentido, los resultados de esta pionera evaluación sentarán las bases para una mejora continua en doctrinas y desarrollo tecnológico, orientados a incrementar sustancialmente la seguridad de las tripulaciones de rescate. Se busca garantizar que las misiones puedan ejecutarse con la máxima protección posible frente a cualquier agresión aérea.

Además, la experiencia adquirida en este tipo de ejercicios proporciona una ventaja estratégica crucial. Al simular amenazas reales y probar contramedidas en un entorno controlado, las fuerzas armadas pueden identificar debilidades y fortalezas, adaptando formación y equipamiento para enfrentar desafíos futuros con mayor eficacia.