Política

París

Irán acepta paralizar su programa nuclear

El Secretario de Estado de EE UU, John Kerry, hoy en Paris.
El Secretario de Estado de EE UU, John Kerry, hoy en Paris.larazon

El acuerdo alcanzado el pasado mes de noviembre entre las potencias internacionales e Irán para la reducción de su programa nuclear comenzará a aplicarse de forma transitoria el 20 de enero.

El acuerdo alcanzado el pasado mes de noviembre entre las potencias internacionales e Irán para la reducción de su programa nuclear comenzará a aplicarse de forma transitoria el 20 de enero. Según informó la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, se han superado por fin los últimos escollos que habían mantenido en suspenso la aplicación del pacto, por el cual Teherán se ha comprometido a suspender y eliminar algunas de las partes más polémicas de su programa nuclear a cambio de la reducción de algunas sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea.

Los compromisos que ha asumido Irán en estas negociaciones consisten en destruir el uranio enriquecido a los niveles más altos, desmantelar parte de la infraestructura de enriquecimiento, renunciar a instalar nuevas centrifugadoras y permitir inspecciones ampliadas.

«El G-5+1 e Irán han llegado ahora a un entendimiento común sobre las modalidades de implementación de una primera etapa de seis meses de las medidas iniciales que figuran en el plan de acción conjunto de Ginebra del 24 de noviembre de 2013», indicó en un comunicado Ashton, quien ha negociado en nombre del grupo formado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, China y Rusia, además de Alemania.

«Me complace anunciar que las cuestiones pendientes sobre la aplicación de las medidas iniciales han quedado resueltas y acabadas en una reunión entre la vicesecretaria general de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Helga Schmid, actuando en mi nombre, y el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Araqchi, los días 9 y 10 de enero en Ginebra», añade la jefa de la diplomacia europea. «Gracias a este acuerdo sobre las modalidades de aplicación, se han sentado las bases para una aplicación coherente, robusta y fácil del Plan de Acción Conjunto», señala.

Si se logra la ejecución con éxito del acuerdo durante los primeros meses, podría alcanzarse la aplicación completa, que obligaría a Irán a dejar de enriquecer uranio por encima del 5%.

Irán insiste desde el comienzo en que no tiene interés en fabricar armas nucleares con su programa atómico, sino sólo generar energía, algo que no creen Estados Unidos y sus aliados. El uranio enriquecido, dependiendo de su grado, puede utilizarse como combustible de un reactor nuclear. Sin embargo, en un nivel superior al 90% puede utilizarse para el núcleo fisible de una ojiva atómica.

En su última reunión, en diciembre pasado, los ministros de la UE advirtieron de que sólo suspenderán sus sanciones contra Irán cuando el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) verifique la aplicación del pacto logrado con el grupo 5+1, y pidieron a las autoridades del país persa que apliquen rápido y con «buena fe» el acuerdo.

Entre las sanciones impuestas por la UE desde 2007 figura una prohibición de invertir en la industria petrolera y del gas, así como de otorgar ayudas financieras. Gracias al pacto de ayer, algunas de estas medidas se relajarán. Así lo anunció ayer el presidente Obama, quien se felicitó por el acuerdo y dijo que los compromisos de Teherán «nos harán avanzar en nuestro objetivo de prevenir que Irán se haga con una arma nuclear». Como consecuencia del acuerdo, el mandatario estadounidense anunció que habrá un «alivio modesto» de las sanciones económicas y financieras. Obama recordó ayer que ésta es la primera ocasión tras más de diez años que Irán ha aceptado en una negociación adoptar medidas concretas para interrumpir el progreso de su programa nuclear y dar marcha atrás en aspectos clave del mismo. Sin embargo, el presidente de EE UU advirtió: «Si Irán incumple sus compromisos, incrementaremos las sanciones».

Obama atribuye este éxito «a las sanciones sin precedentes y a la dura diplomacia». En clave interna, advirtió al Congreso de que vetará cualquier iniciativa legislativa que imponga nuevos castigos a Irán durante este tiempo. «La imposición de nuevas sanciones podría hacer descarrilar nuestros esfuerzos para resolver pacíficamente esta cuestión. Vetaré cualquier legislación que instaure nuevas sanciones durante las negociaciones», anunció.