Europa

Terrorismo

Un islamista fichado por la Policía perpetró el atentado de París

Armand Rajabpour, de 26 años, estuvo entre 2016 y 2020 en la cárcel y mantuvo contactos con el terrorista de Paty

Paris (France), 03/12/2023.- French forensic policemen investigate the scene following a knife attack in Paris Paris, France, 03 December 2023. French Interior Minister Minister Gerald Darmanin announced one person died and two others were injured after a stabbing attack near the Eiffel Tower on the night of 02 December. (Francia) EFE/EPA/YOAN VALAT
Ataque mortal con cuchillo en el centro de ParísYOAN VALATAgencia EFE

El atentado del pasado sábado por la noche sobre un puente del Sena a escasos metros de la torre Eiffel y que se saldó con un turista alemán muerto a manos de un islamista radicalizado ha provocado una enorme preocupación en las autoridades de Francia por varios motivos. Se trata de un ataque simbólico, en el corazón del turismo parisino a escasos ocho meses de los Juegos Olímpicos y en momentos en que el Gobierno galo teme los ecos que el conflicto de Oriente Próximo pueda desencadenar en suelo francés.

Continúa en el Palacio de Matignon una reunión de urgencia presidida por la primera ministra, Elisabeth Borne, con los titulares de Interior y Justicia y la presencia por videoconferencia del presidente Emmanuel Macron, que se encuentra en Qatar con motivo de la COP28.

El Ejecutivo francés trata así de dar imagen a algunas críticas políticas vertidas por sectores de derecha e izquierda respecto al atentado. La más recurrente, preguntarse qué hacía un radicalizado fichado paseando con un cuchillo por el corazón turístico de París el sábado por la noche. A esto ya han intentado responder durante la jornada del domingo varias voces desde estamentos policiales y judiciales. El atacante era vigilado y la Justicia incluso le había interpuesto una dura condena en el pasado de cuatro años en 2016 por un ataque abortado que cumplió. Pero en un estado de derecho el riesgo cero no existe y Francia se enfrenta a uno de esos casos en los que es difícil encontrar fallas más allá de lo expresado por sindicatos policiales: es técnica y humanamente imposible estar vigilando las 24 horas a todos los individuos del fichero de radicalizados. La dureza de convivir con esa idea es una realidad hoy en día en Francia y a pocos meses de los Juegos Olímpicos asusta a las autoridades galas.

Lo cierto es que según pasan las horas se van conociendo más detalles del perfil del atacante: un hombre identificado como Armand Rajabpour-Miyandoab, de 26 años nacido en Neuilly, la periferia acomodada de París, de padres iraníes que además de fichado seguía un tratamiento por problemas mentales que le fue retirado hace algunos meses en acuerdo con su médico, el punto más controvertido de su dossier.

Rajabpour-Miyandoab estaba siendo vigilado por la DGSI como persona con problemas psiquiátricos muy graves. «Estaba bajo tratamiento psiquiátrico y neurológico», confirmó el ministro del Interior, Gérald Darmanin, en la escena del crimen en el centro de París. Fuentes policiales apuntaron a Le Figaro que el terrorista había dejado de tomar su medicación hacía varios meses.

La investigación policial subraya, además, que consumía mucha propaganda islamista en las redes y que ha tenido contactos con otros yihadistas de Francia en el pasado. La Fiscalía Antiterrorista intenta determinar ahora si alguno de esos vínculos ha tenido que participación en el atentado del sábado por la noche.

Entre los terroristas con los que se le ha relacionado está Abdoullakh Anzorov, el asesino de Samuel Paty, un profesor asesinado el 16 de octubre de 2020 a la salida de su escuela en Conflans-Sainte-Honorine. También estaba vinculado a Larossi Abbala, autor del doble asesinato en junio de 2016 de los policías Jean-Baptiste Salvaing y su compañera Vanessa Schneider en Magnanville. Y con Adel Kermiche, el islamista que asesinó al padre Jacques Hamel, de 85 años. Hamel fue degollado el 26 de julio de 2016 al final de una misa delante de tres monjas y un par de feligreses.

Por el momento, este domingo por la tarde la policía francesa detenía a otras tres personas de su entorno.

Los hechos ocurrieron hacia las 21.30 horas del sábado cerca del puente de Bir Hakeim, entre los distritos 15 y 16 de la capital francesa, muy frecuentado por turistas de todo del mundo por sus vistas sobre la torre Eiffel. Además del turista alemán asesinado, el atacante logró herir a otras dos personas, una de ellas otra turista británica, que se recuperan en hospitales de París. Tras el ataque, el autor del asalto cruzó el Sena por el puente. Al ser detenido, declaró a los agentes que estaba harto de ver musulmanes morir en Palestina. «Francia es cómplice de Israel».

Según publican algunos medios franceses, el atacante se radicalizó en 2015 incitado presuntamente por un miembro del grupúsculo Forsane Alizza que se unió al Estado Islámico en Siria. Ambos habían entrado en contacto a través de una web. Estuvo además cuatro años en la cárcel desde 2016 por planear un atentado con cuchillos en el distrito financiero de La Défense. Según Darmanin, completó la condena. En esos años habría pensado marcharse a Siria.

El ataque ocurre un mes después de que un islamista asesinase a cuchillazos a un profesor de instituto en Arras, en el norte de Francia y en la misma semana que se ha iniciado el juicio por complicidades en el asesinato de otro profesor, Samuel Paty, hace tres años. Desde 2012, los atentados yihadistas en Francia han causado la muerte de 273 personas, sumando a la de este pasado sábado, y herido a 1.200, sobre todo en 2015 y 2016, cuando se trataron de ataques de mayor escala y organizados en grupo.