Japón

Japón también se prepara para el rearme: su Gobierno trabaja en un presupuesto "sin precedentes" para 2026

La transformación militar nipona ante desafíos geopolíticos emergentes surge de su disposición de pasar de su postura pacifista de ser necesario

Una foto sin fecha facilitada por el Ministerio de Defensa de Japón muestra una impresión artística de dos aviones de combate de próxima generación volando en el espacio aéreo cerca del monte Fuji en Japón.
Una foto sin fecha facilitada por el Ministerio de Defensa de Japón muestra una impresión artística de dos aviones de combate de próxima generación volando en el espacio aéreo cerca del monte Fuji en Japón.JAPAN'S DEFENSE MINISTRY HANDOUTAgencia EFE

El Ministerio de Defensa japonés ha presentado una solicitud sin precedentes para aumentar su presupuesto a 8.800 millones de yenes, aproximadamente 51.3 millones de euros. Este incremento del 4.4% representa un punto de inflexión en la estrategia defensiva del país. La propuesta surge en medio de una creciente preocupación por la seguridad regional, con un énfasis especial en el desarrollo de capacidades tecnológicas militares, particularmente en el ámbito de los drones.

Históricamente, Japón ha mantenido una postura pacifista definida por su Constitución. Sin embargo, los cambios geopolíticos actuales han obligado al país a reconsiderar su estrategia de defensa, con el objetivo de destinar el 2% de su PIB a este sector para 2027. La creciente tensión con China en el Mar de China Meridional, las amenazas de Corea del Norte y las acciones militares de Rusia han sido catalizadores fundamentales para esta transformación estratégica.

El nuevo enfoque defensivo de Japón contempla inversiones significativas en el sistema SHIELD, centrado en la defensa costera y el uso intensivo de drones. Se proyecta destinar aproximadamente 312.8 mil millones de yenes (1.8 mil millones de euros) específicamente al desarrollo de estas tecnologías.

Entre la sensación de amenaza y el aislacionismo

La decisión de incrementar el gasto militar genera un debate interno profundo. Mientras algunos sectores apoyan estos esfuerzos como una respuesta necesaria a las amenazas externas, otros mantienen reservas históricas sobre el rearme, recordando el trauma de la Segunda Guerra Mundial.

La decisión también responde a las exigencias de Estados Unidos, que ha instado a sus aliados a fortalecer sus capacidades defensivas. Con 54.000 soldados estadounidenses desplegados en Japón desde 1951, la relación militar entre ambos países está experimentando una importante evolución. Según la investigadora Valérie Niquet, existe un "duplicado sentimiento" en la sociedad japonesa: por un lado, la percepción de una amenaza creciente, y por otro, un impulso hacia el aislacionismo.