Amenaza

Karaganov, asesor de Putin, augura ataques nucleares contra ciudades europeas si Occidente no retrocede en Ucrania

Lukashenko confirma que ya han llegado a Bielorrusia "misiles y bombas de Rusia que son tres veces más potentes que los lanzados sobre Hiroshima y Nagasaki"

Sergei Karaganov, ex asesor de Putin
Sergei Karaganov, ex asesor de PutinWikipedia

Sergei Karaganov no es un ruso cualquiera. Presidente del Consejo de Política Exterior y de Defensa, es uno de los consejeros que más influencia tienen sobre Vladimir Putin. Se cree de hecho que su visión sobre la deriva de Ucrania y su acercamiento a la OTAN ayudó a conformar el discurso del Kremlin que dio pie a la guerra. Sus últimas declaraciones son especialmente inquietantes porque despiertan nuevamente el temor a un conflicto nuclear. Karaganov ha dicho esta semana que Rusia debería intensificar su retórica nuclear para tratar de obligar a los países occidentales a "retroceder" en Ucrania. Si esto falla, a su juicio Moscú debería llevar a cabo ataques nucleares en las ciudades europeas.

“Esta es una elección moralmente terrible: usamos las armas de Dios, condenándonos a graves pérdidas espirituales. Pero si esto no se hace, no solo Rusia puede perecer, sino que, muy probablemente, toda la civilización humana terminará”, ha escrito Karaganov en un artículo titulado "Una decisión difícil pero necesaria", publicado por Global Affairs, un sitio web vinculado al Kremlin.

La previsión de Karaganov -uno de los internacionalistas más prestigiosos de la antigua Unión Soviética- es que ante un ataque ruso a ciudades europeas hay pocas posibilidades de una respuesta de Estados Unidos para defender a sus aliados. “Solo si hay un loco en la Casa Blanca sucedería así. ¿Estados Unidos decidirá un ataque para defender a los europeos, provocando una respuesta y sacrificando, digamos, Boston?", se preguntó.

Las palabras de Karaganov resuenan cuando en en Minsk, el presidente bielorruso Alexander Lukashenko revela en una entrevista que su país había recibido “misiles y bombas de Rusia que son tres veces más potentes que los lanzados sobre Hiroshima y Nagasaki”. Las ojivas podrían estar alojadas en la base aérea de Lida, a 30 kilómetros de la frontera con Lituania, según el grupo de expertos de la Federación de Científicos Estadounidenses citado por The Times,

Esta es la primera vez desde el colapso de la Unión Soviética que Rusia ha desplegado armas nucleares fuera del país. Lukashenko dijo que no dudaría en usarlos si fuera necesario, pero que lo haría solo tras consultarlo con el Kremlin, donde ya se ha dicho que todas esas ojivas permanecerán bajo su control. No está claro exactamente qué tipo de armas nucleares ha recibido Bielorrusia, pero en marzo Putin habló de sistemas de misiles balísticos Iskander que pueden lanzar ojivas convencionales y nucleares y que tienen un alcance de . Tienen un alcance de 500 kilómetros.

En el pasado Karaganov ha sido muy crítico con Occidente: "El pueblo ruso no vio la desintegración de la URSS como una derrota, pero Occidente trata a Rusia como si hubiera sido derrotada". Sobre Ucrania su posición ha sido inequívoca: "Ucrania se ha llenado de armas y sus tropas han sido entrenadas por la OTAN, su ejército se ha vuelto cada vez más fuerte. Hemos visto un rápido aumento en el sentimiento neonazi en ese país. Ucrania se estaba volviendo como Alemania en 1936-1937. La guerra era inevitable. Tomamos una decisión muy difícil: atacar primero, antes de que la amenaza se volviera aún más letal".

En su panoplia de justificaciones, Karaganov sostiene que la guerra de Ucrania "no trata sólo y no tanto del desmoronamiento del viejo mundo, sino también de la creación de un mundo nuevo, más libre, más justo, más plural y policromo política y culturalmente". A su juicio, "esta guerra tiene varios objetivos: impedir que Occidente cree una cabeza de puente militar ofensiva en las fronteras de Rusia, que se estaba creando rápidamente, y preparar a Rusia para una existencia a largo plazo en un mundo de conflictos y cambios rápidos, que requiere un modelo diferente de sociedad y economía: un modelo de movilización.