Rusia

La radiación se dispara hasta 16 veces en la costa de Rusia tras una explosión “nuclear”

Los militares ordenaron la evacuación de la ciudad rusa de Nyonoksa tras comprobar un repunte de radiación entre 4 y 16 veces superior al permitido. La orden fue cancelada posteriormente.

Una instalación militar rusa en Nyonoksa, en la región de Arkhangelsk / Reuters
Una instalación militar rusa en Nyonoksa, en la región de Arkhangelsk / Reuterslarazon

Los militares ordenaron la evacuación de la ciudad rusa de Nyonoksa tras comprobar un repunte de radiación entre 4 y 16 veces superior al permitido. La orden fue cancelada posteriormente.

La incertidumbre en la región se ha disparado después de conocer que el accidente del cohete del pasado día 8 produjo una elevación de radiación entre 4 y 16 superior a la aconsejable. Los datos, aportados la agencia meteorológica rusa Rosgidromet, son aún más graves si se comparan con los ofrecidos por Greenpeace, que cifran la radiación como 20 veces mayor a la permitida.

Los militares advirtieron esta mañana a los habitantes de la localidad de Nyonoksa de que debían abandonar la zona temporalmente. La población de 500 habitantes, situada al noroeste del país, está cerca de la base militar donde se produjo una explosión el pasado jueves, La razón alegada por los militares eran los trabajos de limpieza en la zona. Posteriormente, se canceló la orden de abandonar la zona, tal y como comunicó Ksenia Yudina, portavoz de la región de Severodvinsk.

El incidente con el proyectil se produjo el pasado jueves 8, durante unas pruebas militares en una plataforma marítima cerca de la Nyonoksa. El accidente tuvo lugar al estallar una “fuente de potencia nuclear”, según la agencia ROSATOM, relacionada con el combustible líquido que portaba el artefacto. La explosión acabó con la vida de cinco personas y dejo heridas a otras tres.

La información oficial sobre los niveles de radiación no reflejaban en un primer momento ningún tipo de repunte. Fue la estación de Severodvinsk, a 40 kilómetros de Nyonoksa, la que detectó el aumento de la radiación, sin especificar, hasta ahora, los niveles alcanzados, dando lugar a todo tipo de especulaciones. Los ciudadanos recurrieron a las pastillas de yodo, ingeridas durante otras crisis nucleares, para reducir el efecto de la radiación.

Debido al pico de radiación, que se declaró normalizado dos horas después, las autoridades cerraron al paso marítimo a la zona concreta del Mar Blanco en la que se produjo la explosión.

A pesar de este incidente, el Kremlim ha proclamado estar ganando la carrera nuclear frente a los Estados Unidos. Por otra parte, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, confesó a través de Twitter estar “aprendiendo mucho” sobre el incidente ya que, según el mandatario, en EE UU tienen armamento “similar, pero más avanzado”.

El misil que produjo el estallido puede tratarse, según los expertos, del nombrado por el Kremlim como 9M730, también llamado Burevestnik. Según el Ministerio de Defensa de Rusia se trata de un cohete con un rango de alcance “prácticamente ilimitado” y que, según fuentes ministeriales, es “invencible” al no poder ser detectado por “ningún sistema de misiles antiaéreo existente o avanzado”.