Francia

Le Pen se rinde ante Putin y tacha las sanciones europeas de «estúpidas»

El mandatario ruso negó que quiera interferir en las elecciones presidenciales francesas

Marine Le Pen y Vladimir Putin, ayer, durante la reunión que mantuvieron en el Kremlin, en Moscú
Marine Le Pen y Vladimir Putin, ayer, durante la reunión que mantuvieron en el Kremlin, en Moscúlarazon

Todo lo relacionado con la repentina visita a Rusia de la candidata a la presidencia de Francia y la principal aliada de Moscú en Europa Occidental, Marine Le Pen, estuvo envuelto en secretismo.

Todo lo relacionado con la repentina visita a Rusia de la candidata a la presidencia de Francia y la principal aliada de Moscú en Europa Occidental, Marine Le Pen, estuvo envuelto en secretismo. Los planes de la líder del Frente Nacional para visitar la capital rusa salieron a la luz cuando quedaban menos de 24 horas para que pisara el suelo de Moscú y hasta el último momento se desconocía si la política gala iba a reunirse con el presidente Vladimir Putin, un encuentro sobre el que se informó a posteriori. Según el portavoz del presidente ruso, Dimitri Peskov, se trató de la primera reunión entre Putin y Le Pen, ya que hasta la fecha no se habían conocido en persona. Durante el encuentro –que tuvo lugar en el Kremlin– el mandatario ruso negó que Moscú quiera influir en las elecciones presidenciales en Francia.

«De ninguna manera queremos influir en los acontecimientos, pero nos reservamos el derecho de hablar con los representantes de todas las fuerzas políticas, al igual que lo hacen nuestros socios en Europa y EE UU», cita las palabras de Putin un comunicado publicado en la web del Kremlin.

Peskov agregó que Rusia otorga una gran importancia a las relaciones con Francia y mantiene contactos «tanto con representantes del actual Gobierno como de la oposición». «Sin duda, sería muy interesante intercambiar con usted puntos de vista acerca de cómo se desarrollan nuestras relaciones bilaterales, y sobre la situación en Europa. Sé que representa a un espectro de fuerzas políticas europeas que está creciendo bastante rápido», dijo Putin a Le Pen.

Por su parte, la política francesa recalcó que París y Moscú mantienen profundos lazos culturales, económicos y estratégicos. Le Pen también subrayó que su reunión con el presidente ruso es muy importante ante la amenaza terrorista mundial. «Sería útil intercambiar información de inteligencia entre nuestros países», dijo al referirse al terrorismo internacional y, en particular, al reciente atentado de Londres. Putin, por su parte, dijo que «todos vivimos en las mismas condiciones difíciles. Debemos reconocer la realidad de este peligro y unir nuestras fuerzas contra el terrorismo», al recordar el incidente de la noche anterior en Chechenia, cuando seis miembros de la Guardia Nacional de Rusia murieron al rechazar una incursión guerrillera.

Más tarde, desde el Kremlin negaron que durante la reunión entre el presidente ruso y la líder del Frente Nacional se hubieran abordado asuntos relacionados con la financiación de la campaña electoral de Le Pen. «No, de ninguna manera», respondió Peskov a la respectiva pregunta.

Anteriormente, la dirigente ultraderechista reconoció públicamente haber recibido financiación de bancos rusos por lo que varios medios de comunicación especularon sobre la posibilidad de que ese tema centrara también su visita relámpago a Moscú.

Horas antes de reunirse con Putin en el Kremlin, Le Pen mantuvo una reunión con miembros del Comité de Asuntos Internacionales de la Duma o Cámara de Diputados de Rusia durante la cual defendió la necesidad de recomponer las relaciones bilaterales y aseguró que «no hay motivo que justifique la actual actitud hostil hacia Rusia».

En este sentido, la líder del Frente Nacional recordó que su formación desde el principio se opuso a la imposición de sanciones a Rusia por la crisis ucraniana, que tachó de «injustas y estúpidas». «No creemos ni en la diplomacia de las amenazas ni en la diplomacia de las sanciones que, lamentablemente en el último tiempo la Unión Europea aplica con cada vez más frecuencia en relación a Rusia y a sus propios miembros», dijo la líder de extrema derecha. Por su parte, el presidente de la Cámara Baja del Parlamento ruso, Viacheslav Volodin, regaló a Le Pen un libro inspirado en su carrera política y titulado «El Regreso de Juana de Arco», que publicó una editorial rusa.

Según analistas locales, la visita de Le Pen a Moscú no perjudicará su imagen en Francia. Los expertos reconocen que la aspirante ultraderechista al Elíseo busca desesperadamente fuentes de financiación de su campaña, pero coinciden en que el objetivo principal del viaje a Rusia no fue este, sino el deseo de mostrar el perfil internacional de la política y de su capacidad para representar el país en el extranjero.