Llegan a España los dos cruceros en los que viajaban varias víctimas

Vista del crucero turístico MSC Splendida, que zarpó ayer del puerto de La Goulette (Túnez), a su llegada hoy al puerto de Barcelona.
Vista del crucero turístico MSC Splendida, que zarpó ayer del puerto de La Goulette (Túnez), a su llegada hoy al puerto de Barcelona.

Los dos cruceros en los que viajaban varias de las personas que sufrieron el atentado terrorista perpetrado este miércoles en el Museo Nacional del Bardo en la capital tunecina han llegado este viernes a los puertos de Barcelona y Palma de Mallorca.

Los pasajeros del crucero "Costa Fascinosa", que vivieron el asesinato de cinco compañeros de viaje en el ataque terrorista cometido el martes en Túnez, han llegado a Palma entre el alivio de volver a casa en el caso de los españoles y las ganas de olvidar la tragedia de los que siguen el itinerario.

Gran parte de los 3.167 cruceristas comenzaron a descender la escalerilla del buque poco antes de 08.00 horas de esta mañana, después de que el barco atracara en el puerto hacia las 05.15 horas de esta madrugada.

Varios autobuses salieron de la estación llenos de turistas, muchos de los cuales se dirigían al aeropuerto para regresar a sus países de origen y otros a recorrer las calles de Palma para seguir con sus vacaciones, a pesar de lo ocurrido.

Otros lo hacían a pie y han contado cómo han vivido su experiencia, entre ellos Sergio Martí, de 29 años, que partió de Palma hace una semana con su novia Teresa Pizà, en un viaje que ha supuesto su primera salida de Europa.

Sergio ha narrado que "lo más cerca"que la pareja estuvo del ataque terrorista en el que murieron 23 personas, 18 de ellos turistas de distintas nacionalidades, fue la conversación que mantuvo con un español que había estado en el museo tunecino diez minutos antes del atentado.

En su opinión, se veía "apatía"por parte de mucha gente, a la que se apreciaba "despreocupada"porque no se había visto implicada mientras se vivía un ambiente "calmado, más que triste".

Las actividades en el interior del crucero se cancelaron desde que ocurrió el ataque reivindicado por el Estado Islámico, y la información que se facilitó a los pasajeros ha sido escasa y pausada, han señalado los cruceristas, a los que se comunicó de lo ocurrido por megafonía y a partir de las 16.00 horas del pasado martes.

Sergio y su novia pudieron terminar su excursión de cuatro horas en Túnez y regresaron al barco y, ahora, tras el susto, ya "en casa"prevén "descansar un poco y comer con la familia", mientras se aprestan a decir que dudarían en volver a visitar un país de la región amenazada por yihadistas.

Josefa, su madre, quien ha estado esperándoles desde primera hora de la mañana, les abraza y después se va con ellos.

Para Patricia Tutibén, ecuatoriana, casada con un italiano y residente en Parlermo, llegar a Palma le ha dado tranquilidad.

"Prácticamente tuvimos fortuna porque habíamos reservado para el tour, y lo perdimos, pero igual nos fuimos en taxi y cuando regresamos al barco nos dijeron del atentado y nos quedamos en shock, fue un caos", ha narrado Patricia, que junto a su marido han decidido terminar el crucero y volver a Italia en el barco.

Ha asegurado que desde el puerto de origen los italianos ya viajaban con temor a Túnez porque ya había habido una amenaza hacia ellos por parte de grupos extremistas islámicos.

"Yo no quería bajar por la información que leía y amenazas y en el último momento decidí hacerlo, pero me arrepentí", ha contado Patricia, para quien la información a bordo del crucero sobre lo ocurrido ha sido incompleta.

Ha confirmado que muchos pasajeros que iban en el autocar que fue atacado en Túnez decidieron volver a sus países enseguida.

"Estos dos días hemos estado compartiendo este dolor, doy gracias a Dios porque pasamos esta experiencia sin lamentarlo", ha dicho aliviada Patricia.Como ella, otros pasajeros, muchos italianos y franceses, han descendido del barco para recorrer una Palma gris a causa de la nubosidad y continuar el crucero, cuya siguiente escala será Marsella, donde muchos concluirán ya este viaje que, sin duda, será inolvidable.

Por su parte, centenares de cruceristas del MSC Splendia, en el que viajan algunos de los que sobrevivieron al atentado de Túnez, han empezado a desembarcar del barco a partir de las 09:30 horas en la terminal A de cruceros del puerto de Barcelona, de donde salían en autocares saludando y sonriendo a los numerosos periodistas congregados en la zona.

Las autoridades portuarias no han permitido acceder a los medios de comunicación al recinto, cuya seguridad se ha reforzado con un operativo especial de la Guardia Civil, con muchos agentes armados con metralletas y armas largas.

Muchos de los turistas que salían en los autocares que les trasladan al centro de la ciudad de Barcelona han saludado a las cámaras de televisión apostadas en el puente de acceso a la terminal y la mayoría manifestaban su regocijo por la presencia de la prensa.

En el MSC Splendida viajan más de 3.000 turistas, de los que unos 700 -trescientos de ellos españoles-, finalizan su viaje en la capital catalana, han explicado a Efe fuentes del Port de Barcelona.

El resto de pasajeros están en transito y desembarcarán en Marsella, Génova, Roma o Palermo, los otros tres puertos, además de Túnez, que recorre el crucero en su singladura turística por el Mediterráneo, por lo que deberán volver a la nave antes de las 16.00 horas porque el crucero tiene previsto zarpar de nuevo desde Barcelona a las 18:00 horas.