Política

Nueva York

Los republicanos buscan imponer su programa económico a Obama

El republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes se «alió» con Obama para sacar adelante los presupuestos
El republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes se «alió» con Obama para sacar adelante los presupuestoslarazon

El acuerdo sobre el presupuesto evitaría otro dramático cierre de la Administración

En la mente de todos los congresistas estaba el caos del año pasado cuando el Gobierno federal se vio obligado a echar el cierre ante las disputas entre demócratas y republicanos a la hora de aprobar los presupuestos de 2014. Sin embargo, en esta ocasión la Cámara de Representantes consiguió superar los 60 votos necesarios para impedir el bloqueo y ahora todo queda en manos del Senado, controlado hasta enero por los demócratas, donde se querían aprobar los presupuestos lo antes posible. Aunque no faltaron disputas y desvelos la noche anterior cuando John Boehner, presidente de la Cámara, decidió incluir medidas controvertidas contra la reforma financiera. Esto llevó a que se pusieran más de manifiesto las divisiones entre el presidente Barack Obama y los miembros más izquierdistas de su partido. Algunos se opusieron a aprobar unos presupuestos que contuvieran medidas contra la reforma financiera. Mientras, el presidente Obama quería que se diese luz verde en la Cámara Baja a toda costa a los presupuestos, así que no dudó en levantar el teléfono para presionar a los díscolos de su partido para votar en favor de esa medida. La ley de presupuestos, de 1.603 páginas, arrancó la ira de los demócratas cuando descubrieron que derogaría parte de la ley de reforma financiera, la cual entrará en vigor el año que viene. Todo se complicó cuando el presidente intervino en la pelea. Argumentó que, si bien no le gustaba la maniobra, la situación podría empeorar en caso de que no se aprobasen los presupuestos. Fue entonces cuando la senadora demócrata Elizabeth Warren, crítica de Wall Street, se puso al frente de la revuelta demócrata. De esta forma, el drama del jueves provocó una alianza extraña: Boehner y Obama contra Nancy Pelosi, líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes y aliada del presidente.

Así, la convocatoria de la votación se retrasó durante más de siete horas. Los demócratas no deseaban derogar partes de la reforma financiera, conocida como «Dodd-Frank», aprobada precisamente después de la crisis de 2008. Además, los congresistas del Tea Party también se opusieron a la ley porque consideraban que es un error que no incluya una respuesta al decreto de Obama por el que pretende regularizar a más de cinco millones de inmigrantes.

Así, después de la votación, que consiguió el apoyo de 219 congresistas (161 republicanos y 58 demócratas) frente a 203 en contra, se decidió aprobar una extensión de 48 horas para que hoy los senadores de la Cámara Alta dispongan del tiempo necesario para considerar la medida. La ley de presupuestos incluye una partida de 5.400 millones de dólares para frenar el ébola, así como 64.000 millones para operaciones militares en el extranjero, entre ellas la lucha contra el Estado Islámico en Siria e Irak y la ayuda a países europeos que enfrentan la amenaza de Rusia. En total, prevé 521.000 millones de dólares en gasto militar y 492.000 millones para financiar el resto de agencias federales, y no incorpora partidas adicionales para la reforma sanitaria de Obama.