Guatemala fía su futuro a un humorista inexperto

Jimmy Morales promete una renovación institucional que aplaque la ira ciudadana tras los escándalos de corrupción de Pérez Molina

Jimmy Morales agradeció el apoyo del pueblo
Jimmy Morales agradeció el apoyo del pueblo

Con el 100% escrutado el comediante evangélico Jimmy Morales ganó las elecciones a la Presidencia de Guatemala con un resultado histórico que duplica al conseguido por su rival, Sandra Torres.

Un humorista inexperto en política, cineasta, evangélico y autodeclarado «nacionalista cristiano» a favor de la pena de muerte será quien gobierne el destino de Guatemala –uno de los países más pobres y violentos de América Latina– durante los próximos cuatro años. El actor Jimmy Morales fue elegido presidente tras los comicios celebrados el domingo, en los que arrasó en la segunda vuelta de las presidenciales guatemaltecas con el 67,4 por ciento de los votos.

Prácticamente inexistente en las encuestas hasta el mes de abril, cuando comenzó a cuajar la indignación contra la casta política guatemalteca que desembocó en la destitución y el encarcelamiento del entonces presidente Otto Pérez Molina, este televisivo hombre de 46 años ha logrado capitalizar como nadie la voluntad de renovación institucional que millones de guatemaltecos piden desde hace meses con manifestaciones. Su rival, la ex primera dama Sandra Torres, fue identificada por el electorado como una figura vinculada al pasado político corrupto del país y acabó siendo duramente derrotada en las urnas. Con un discurso directo, ameno y cargado de bromas y referencias a su pasado humilde, Morales ha logrado captar el voto de las clases bajas, pero también de los guatemaltecos de clase media y media alta que quieren extirpar la endémica corrupción que engangrena el Estado. Su eslogan de campaña – «ni corrupto, ni ladrón»– tocó la fibra sensible de un electorado que ha convertido estos comicios en históricos para este país de 16 millones de personas –54 por ciento de ellas en condiciones de pobreza– en el que cada año se producen 6.000 asesinatos.

«Soy un hombre común, como ustedes. No tengo superpoderes, pero sí un corazón inflamado que ama esta nación. Tengo un compromiso grande, ustedes tienen que exigirme para que yo sea honrado como siempre», dijo la madrugada del lunes, tras conocerse que ganó las elecciones por más de un millón cuatrocientos mil votos. Y aseguró que el proceso de depuración institucional iniciado con la dimisión y enjuiciamiento de Pérez Molina –imputado por cohecho pasivo, fraude y asociación ilícita– seguirá su curso. «Le mando este mensaje a la fiscal Thelma Aldana: lo que dijimos en campaña de confirmarla no era mentira, es verdad. Y le pedimos que siga con ese valor», aseveró, en referencia al rol del Ministerio Público del país en la encarcelación del ex presidente y de su vicepresidenta por el caso de La Línea, una trama para defraudar millones de dólares a las Aduanas por medio de la evasión de impuestos y aranceles.

Con el mandato popular bajo el brazo a partir del 14 de enero, Morales debe ahora tejer una compleja red de alianzas para poder gobernar, pues en el Congreso su partido, el Frente de Convergencia Nacional, no dispone de mayoría. Ayer, su equipo económico ya iniciaba contactos con el Legislativo para establecer las prioridades presupuestarias para el próximo año. Si se cumplen las promesas de campaña, debería aumentar el gasto en Educación, ayudas al campo y la sanidad, con el objetivo de combatir la desnutrición y el desabastecimiento crónico en el que se encuentran los hospitales.

El perfil / Jimmy Morales Presidente electo de Guatemala

Del plató a la presidencia

Casado, con 46 años y padre de cuatro hijos, nació en el seno de una familia humilde en la capital guatemalteca en 1969. Estudió a la par Administración de Empresas en la Universidad de San Carlos de Guatemala y Teología en el Seminario Teológico Bautista. Ha sido profesor en la misma universidad y ha fundado diferentes empresas, como la productora de «Moralejas», el programa cómico que protagonizó con su hermano mayor Sammy en televisión durante quince años. Ambos interpretaban diferentes sketches cómios. Aunque se autodefine como «político, actor, director de cine y productor», no fue hasta 2011 cuando inició su andadura política, como candidato a alcalde en el municipio de Mixco.