Niels Annen: «El autoritarismo de Turquía no encaja en la UE»

Niels Annen, diputado socialdemócrata alemán, habla con LA RAZÓN sobre la deriva autoritaria de Turquía y la crisis de refugiados a la que se enfrenta Europa.

La Razón
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Niels Annen, diputado socialdemócrata alemán, habla con LA RAZÓN sobre la deriva autoritaria de Turquía y la crisis de refugiados a la que se enfrenta Europa.

La fuerte represión a la que el presidente Recep Tayyip Erdogan ha sometido a Turquía desde que tuviese lugar el golpe de estado fallido del pasado 15 de julio ha hecho sonar todas las alarmas. Con más de 60.000 represaliados, entre investigados, detenidos, arrestados y personas que han perdido su empleo, no son pocos los que acusan al líder turco de haber aprovechado el levantamiento militar para llevar a cabo una purga de opositores a su régimen. Pero las inquietudes en torno a la deriva autoritaria ya venían de lejos, y de un tiempo a esta parte no han hecho más que intensificarse. Sobre todo, entre políticos alemanes, pues la relación entre Ankara y Berlín es, ahora mismo, cuanto menos tensa. LA RAZÓN habla sobre el tema con Niels Annen, portavoz de política exterior del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), compañero de coalición de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU) de la canciller Angela Merkel.

Annen, diputado alemán de 43 años, lleva casi quince en política. Estos tres lustros le han visto pasar de ser el presidente federal de las juventudes socialistas a presidente de la Comisión de Política Internacional del SPD, cargo que ejerce desde el 2014 y comparte con Martin Schultz. Tanto él como sus colegas sienten una marcada preocupación por el país del Bósforo. Al hablar con este medio, Annen se esfuerza en separar las tiranteces existentes entre los gobiernos de ambos países de los nexos de unión entre los ciudadanos turcos y los alemanes, que define como muy buenas. De la existencia de las primeras culpa a las políticas de Erdogan: “Las críticas completamente injustas y absolutamente inaceptables del presidente Erdogan a los delegados del Bundestag lastran bastante nuestras relaciones bilaterales. No es algo que nos deje en una posición muy cómoda, porque, como ya he mencionado, nuestras relaciones con el pueblo turco son buenas”.

Recalca que la situación en la que se encuentra Turquía está haciendo mella en el Estado de Bienestar del país, y no sólo por el devenir económico, sino también por el aislamiento del país por su poco clara posición con el conflicto sirio, la disminución de los derechos democráticos de la población y la violencia del PKK. Considera que el presidente turco “es un hombre muy emocional”. También destaca que “está bajo mucha presión” ya que el objetivo de la política de su Gobierno era de “cero enfrentamientos con los vecinos”. Algo que, desde hace algunos años, queda bastante fuera del alcance del estado turco: por un lado, la guerra en Siria no deja de expandirse desde que estallara en 2011; por otro, el enfrentamiento con los kurdos, como Annen recuerda a este medio: “En esta situación, el presidente Erdogan quiere mostrarse como líder fuerte cuando en realidad está bajo mucha presión”, resalta, “Pero no hay que especular sobre más motivos, creo yo, ya estamos lo suficientemente ocupados con la situación actual”.

Ante la posibilidad de que Turquía entre en el Club de los 28, algo que ha despertado un gran debate en las semanas después del golpe, la opinión de Annen es clara: ahora mismo, no. “Las políticas que Erdogan y su Gobierno han llevado a cabo, -por ejemplo, la encarcelación de periodistas, la definición de terrorismo-, están convirtiendo Turquía en un estado autoritario, y esto no es compatible con el consenso europeo”, comenta. Ante la posibilidad de que entrara en un futuro, defiende que “debemos mantenernos abiertos a esta posibilidad”. Remarca que “si se diese un cambio en las políticas turcas, si Ankara volviese a mirar hacia Europa, volveríamos con toda seguridad a hablar de la apertura de un nuevo ciclo de negociaciones”. A diferencia del 66 por ciento de alemanes que, según una encuesta realizada por Emnid para el diario alemán “Bild”, están a favor de que la Unión Europea rompa las conversaciones de adhesión con el país.

A pesar de la situación actual, Annen define a Turquía como “un socio importante” y destaca su papel en el manejo de la crisis de refugiados: “Debe destacarse que Turquía ha dado refugio a más de 3 millones de personas, y lo ha hecho en un momento en el que, por ejemplo, en Alemania todavía no se estaba discutiendo sobre ello. No nos hemos preocupado por la tragedia siria hasta que los refugiados han llegado a Alemania, mientras que en Turquía los refugiados ya eran un tema de primer orden. He visitado el campo de refugiados de Kılıç en un momento en el que en Alemania todavía no era un tema destacado”. Por último, Annens destaca que “lo que desearía sería que no sólo Alemania se convirtiese en país de acogida para estos refugiados sirios provenientes de suelo turco. Esta es una tarea europea y realmente deseo que nuestro esfuerzo produzca sus frutos”.