Obama reconoce que la violencia en Siria presenta dilemas para EEUU

El presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó que la continua situación de violencia en Siria supone para el Gobierno de Estados Unidos dilemas sobre cómo y cuándo intervenir para lograr un cambio en ese país, según una entrevista divulgada hoy en internet por la revista "The New Republic".

Durante una entrevista con la publicación, de corte progresista, Obama describió los dilemas de su Gobierno frente a problemas internacionales y cómo responder con eficacia para proteger la seguridad y los intereses nacionales de EEUU, tomando en cuenta "nuestros más altos ideales y el sentido de humanidad común".

"En una situación como la de Siria, tengo que preguntar: ¿Podemos cambiar esa situación?, ¿Tendría impacto una intervención militar?, ¿Cómo afectaría eso a nuestra capacidad de apoyar a las tropas aún en Afganistán?, ¿Cuáles serían las secuelas de nuestra implicación sobre el terreno", dijo Obama, al enumerar algunas de las preguntas que sopesa su Gobierno.

Según el mandatario, otras de las preguntas a considerar sobre una implicación de EEUU tienen que ver con el impacto que ésta tendría a la hora de agravar la violencia o provocar el uso de armas químicas, y las posibilidades de un régimen estable tras la salida del poder del presidente sirio, Bachar al Asad.

"¿Cómo sopeso las decenas de miles que han muerto en Siria contra las decenas de miles que en la actualidad están muriendo en el Congo? Esas no son preguntas simples. Y las procesas lo mejor que puedas", afirmó Obama, sin precisar qué acciones tomará próximamente en Siria.

En general, la comunidad internacional se mantiene dividida sobre cómo resolver la crisis en Siria: por un lado, Estados Unidos y varios países europeos y árabes exigen la dimisión de Al Asad, mientras que, por el otro, Irán, China y Rusia se oponen a las presiones internacionales para agilizar la caída del régimen sirio.

"Tomas las decisiones que crees que equilibran todas estas acciones y esperas que, al concluir tu presidencia, puedas mirar hacia atrás y decir: tomé más decisiones acertadas (que erróneas) y salvé vidas donde pude, y EEUU fue, netamente y como mejor pudo serlo en un mundo difícil y peligroso, una fuerza para el bien", resumió Obama.

El mandatario respondió así a la pregunta sobre Siria -la última de un total de 13 preguntas en la entrevista- tras recordar que, a diario, recibe informes de sus equipos de inteligencia y seguridad nacional que "raras veces"contienen "buenas noticias".

"Una gran parte de mi día lo ocupan noticias de guerra, terrorismo, enfrentamientos étnicos, violencia contra inocentes. Y constantemente tengo que lidiar con (preguntas sobre) dónde y cuándo puede intervenir Estados Unidos, o actuar de forma que avancen nuestro interés nacional, nuestra seguridad, tomando en cuenta nuestros más altos ideales y el sentido de humanidad común", observó.

La entrevista, para la edición del próximo 11 de febrero, se realizó el día en que Obama presentó una serie de propuestas para frenar la violencia generada por las armas de fuego a raíz de la masacre de 20 niños y seis adultos en una escuela primaria en Connecticut, según la revista "The New Republic".

La entrevista fue divulgada en unos momentos en que la responsable de Naciones Unidas para asuntos humanitarios, Valerie Amos, viajó a Damasco para un diálogo de dos días con funcionarios del Gobierno sirio sobre el conflicto civil de 22 meses en Siria, que ha causado daños a la infraestructura, el desplazamiento interno de dos millones de personas, y escasez de comida y combustible.

Según Naciones Unidas, más de 60.000 personas han muerto desde el inicio del conflicto armado en Siria en marzo de 2011.

La semana pasada, durante su intervención en el Foro Económico Mundial en Davos, Amos advirtió de que la situación humanitaria en Siria "ya es catastrófica, y claramente está empeorando", como consecuencia del "fracaso de la comunidad internacional a la hora de de unirse para resolver la crisis".

Naciones Unidas indicó el viernes pasado que ha comprometido unos diez millones de dólares en ayuda adicional de Estados Unidos para aliviar el problema de la hambruna en el norte de Siria.