Geopolítica
Las otras vías de Trump para obtener Groenlandia sin la intervención del ejército de Estados Unidos
El mandatario estadounidense ha manifestado repetidamente el interés en el territorio danés para la seguridad nacional de EE UU

Tras la captura del jefe de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro, y haberse asegurado así los recursos naturales del país sudamericano, entre los que destaca el petróleo, Donald Trump ha vuelto a enfocar su atención en Groenlandia, territorio administrado por Dinamarca y del que siempre ha manifestado su interés.
"El presidente Trump ha dejado claro que la adquisición de Groenlandia es una prioridad para la seguridad nacional de Estados Unidos, siendo vital para disuadir a nuestros adversarios en la región ártica", declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el pasado martes, a raíz del creciente interés del mandatario.
Otro de los miembros de la Administración Trump, Marco Rubio, reafirmó la visión estadounidense sobre el territorio y, en este sentido, anunció que la próxima semana se reunirán con el ejecutivo danés para hablar sobre un territorio el cual es vital para las nuevas rutas comerciales del Ártico y los recursos naturales.
Aunque recalcó que la primera vía siempre siempre es "la diplomática", tanto Leavitt como Rubio no descartaron la intervención militar en Groenlandia. En este sentido, el periódico británico The Guardian ha dado algunas opciones por las que Estados Unidos podría hacerse con Groenlandia sin emplear a su ejército.
Comprar Groenlandia
La idea de comprar el territorio de Groenlandia no es nueva en Estados Unidos, ya que presentaron hasta dos ofertas en el último siglo y medio. Concretamente, en 1848 y en 1946, con valor de 5.5 millones y 100 millones de dólares de las épocas, así como el propio Trump ya se empezó a tomar en seria esta medida en 2019, durante su primer mandato.
Los expertos Jacob Jensen y Fred Ashton, en un escrito publicado en American Action Forum, llegaron a poner precio a Groenlandia en base a sus recursos naturales, llegando así a una cantidad monetaria de 2.7 trillones de dólares sin contar petróleo ni gas natural, mientras que si se contasen esta suma de dinero ascendería hasta los 4.4 trillones de dólares.
Asimismo, ampliaron esta cuestión llegando a que su posición en el globo, clave para la detección temprana de amenazas como misiles balísticos, subiría su valor. Para ello, extrapolaron el valor de una hipotética compra de Islandia, en latitudes similares a Groenlandia, obteniendo así que la compra de la superficie total de esta isla del Atlántico Norte valdría a las arcas estadounidenses un valor de 131 billones de dólares, o 1,28 millones por kilómetro cuadrado.
Con ello, obtuvieron un resultado estimado de 2.76 trillones en caso de la superficie de Groenlandia. No obstante, esto no resultaría posible ya que la constitución danesa prohíbe la venta total o parcial de sus territorios, por lo que, en caso de que tuviera el visto bueno de Dinamarca, haría falta una reforma constitucional que lo hiciera posible.
Convencer a sus habitantes
Asimismo, otra de las opciones pacíficas que tiene Estados Unidos para intentar anexionarse Groenlandia es llegar a convencer a los 57.000 habitantes que posee Groenlandia para que decidan, mediante referéndum, unirse por su propia voluntad a los Estados Unidos.
En este sentido, una encuesta llevada a cabo por los medios Berlingske y Sermitsiaq, en 2025 reflejó que un 85% de los groenlandeses no querían formar parte de Estados Unidos, mientras que únicamente un 6% se mostraba a favor. Aunque son resultados a priori contrarios, lo cierto es que eso no ha impedido a JD Vance, vicepresidente de EE UU, a desplazarse el pasado marzo al territorio y aseverar que los groenlandeses "escojan aliarse con Estados Unidos".
Tratado de libre asociación
Asimismo, otra de las opciones que podrían explorarse, según The Guardian, por parte de la Administración Trump es llegar a firmar un tratado de libre asociación con Groenlandia, una táctica que emplea con territorios más pequeños en el sur del Pacífico, como las islas Marshall.
Con ello, Estados Unidos mantendría la independencia hipotética de Groenlandia, una vez se hubiera separado políticamente de Groenlandia, salvo que esta contaría con la protección y operatividad militar de EE UU y con las ventajas comerciales que conlleva este tipo de acuerdo.
Actualización de otros acuerdos
Asimismo, Estados Unidos y Dinamarca ya poseen acuerdos para un despliegue en Groenlandia. En 1951, ambos países firmaron un acuerdo que permite a EE UU a "construir, instalar, mantener y operar" bases militares por el territorio, siendo actualizado en 2004 para aumentar su control en materia de movimientos u operaciones aéreas y marítimas en el territorio.
Otro acuerdo al que llegaron en 2023 aumentaba esta influencia, permitiendo a EE UU acceso a las bases aéreas danesas y llevar a cabo acciones militares en y desde Dinamarca. Desde Copenhague han aseverado en diversas ocasiones, según The Guardian, que estaría dispuesta a que EE UU aumentase su influencia militar en Groenlandia, donde poseen la base aérea de Thule.