Egipto
Los partidos afines al poder se imponen en las elecciones legislativas de Egipto
Las elecciones se celebraron en noviembre y la Autoridad Electoral anuló los resultados de la votación en más de 30 distritos electorales, donde se había organizado una segunda votación

La Autoridad Electoral Egipcia anunció este sábado los resultados finales de las elecciones parlamentarias, en las que los partidos oficialistas obtuvieron la práctica totalidad de los escaños de la Asamblea Nacional. En el país más poblado del mundo árabe, los comicios se celebran mediante un sistema mixto: cerca de la mitad de los escaños se asignan por listas proporcionales y la otra mitad por candidaturas individuales.
Además del reparto mixto, el sistema prevé que el 5 % de los parlamentarios sea nombrado directamente por el presidente, mientras que una cuarta parte de los escaños está reservada para mujeres, una medida introducida en reformas recientes.
Entre los candidatos individuales, los tres principales partidos de la coalición oficialista —agrupados en la Lista Nacional para Egipto— obtuvieron aproximadamente el 27 % de los escaños, es decir, 164 de los 596 totales, según la Autoridad Electoral.
Una Asamblea dominada por fuerzas próximas al gobierno
La mayoría de los escaños restantes recayeron en partidos menores o candidatos independientes, también considerados afines al gobierno. La Lista Nacional para Egipto está integrada por 12 partidos, entre ellos el partido gobernante Mostaqbal Watan, Humat al-Watan y el Frente Nacional, fundado en diciembre de 2024 y respaldado financieramente por el empresario Ibrahim al-Organi, estrecho colaborador del presidente.
Según ha señalado la agencia AFP, observadores internacionales señalan que, pese a su peso institucional formal, la Asamblea Nacional ejerce un poder muy limitado, debido a la ausencia de una oposición real y al predominio de fuerzas alineadas con el Ejecutivo.
Comicios con irregularidades: más de 30 circunscripciones repitieron la votación
Las elecciones se celebraron en noviembre, pero la Autoridad Electoral anuló los resultados en más de 30 circunscripciones, obligando a organizar una segunda votación. Organizaciones de observación electoral y analistas han señalado que esta repetición refleja irregularidades significativas, aunque el gobierno sostiene que actuó para garantizar la transparencia.
Los analistas consideran que estas legislativas son especialmente relevantes porque son las últimas antes del fin del tercer mandato presidencial en 2030, que según la Constitución debería ser el último.
Sin embargo, gracias a las enmiendas constitucionales de 2019, el mandato pasó de cuatro a seis años, y un Parlamento dominado por aliados del presidente podría impulsar nuevas reformas que permitan prolongar su permanencia en el poder.
El actual presidente, exjefe del Ejército, llegó al poder tras el derrocamiento del gobierno islamista en 2013. Su mandato es frecuentemente criticado por organizaciones internacionales por su autoritarismo y su historial en materia de derechos humanos. Aunque El Cairo afirma haber impulsado un “diálogo nacional”, varias ONG sostienen que decenas de miles de presos políticos —incluidos activistas, periodistas y opositores— continúan encarcelados, una acusación que el gobierno niega.