Asia

Pekín evacúa a más de 3.000 nacionales tras las protestas antichinas

Pekín suspende intercambios con Vietnam por las protestas

Una de las protestas de los ciudadanos
Una de las protestas de los ciudadanos

La ola de protestas antichinas en Vietnam que han dejado ya dos muertos y un centenar de heridos, han provocado que Pekín tome la firme decisión de suspender parte de sus intercambios bilaterales. Y eso son palabras mayores, ya que Pekín fue el mayor socio comercial de Hanoi el pasado 2013.

"Los ataques mortales y los disturbios sociales quebrantaron las operaciones normales de las empresas con inversiones extranjeras y socavaron la confianza de los inversores no solamente de China, sino de todo el mundo", publicó en un comentario la agencia oficial china Xinhua, que actúa como portavoz del régimen chino.

Para Pekín, "los hechos violentos anti-China que no han sido enfrentados adecuadamente por Hanoi"y las protestas violentas promovidas por "alborotadores irracionales no pueden justificarse bajo ninguna circunstancia y no servirán de ninguna manera para reforzar el reclamo infundado de Hanoi sobre el territorio chino y las aguas circundantes en el Mar Meridional de China".

En los últimos años ambos países habían vivido en fuertes tensiones por disputas territoriales y fronterizas pero nunca se había tensado tanto la cuerda como hasta el pasado martes, cuando comenzaron las protestas por la instalación de plataforma petrolífera china en unas islas disputadas por ambos países. En concreto, estamos hablando de las islas Paracel, controladas de facto por China desde un enfrentamiento naval que se remonta a 1974 y en el que fallecieron 53 marineros vietnamitas y 18 chinos.

"La violencia ha saboteado el ambiente y las condiciones para la comunicación y cooperación bilateral", subrayó el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hong Lei. "China también está considerando adoptar más y nuevas medidas dependiendo de cómo de desarrollen los hechos», añadió.

La agencia estatal china Xinhua confirmó el domingo que más de 3.000 ciudadanos chinos habían sido evacuados de Vietnam por los recientes actos de violencia en contra de empresarios y ciudadanos extranjeros en ese país.

Además, Xinhua dio datos concretos del ataque violento a un complejo de hierro y acero en la provincia vietnamita de Ha Tinh en Vietnam, por lo que el Gobierno chino está organizando un vuelo fletado y un barco para recoger al personal de esta planta, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Por su parte, dos aerolíneas chinas anunciaron su plan de suspender todos los vuelos fletados de Shanghai a Vietnam a partir del 19 de mayo, tras darse un caso en el que 150 turistas chinos cancelaron su viaje a Hanoi. En el caso de aerolínea China Eastern Airlines, ésta anunció que los pasajeros que planeaban viajar a Vietnam pueden cambiar su fecha de salida o pedir el reembolso de sus billetes hasta 30 de junio. Según estadísticas oficiales, los turistas chinos realizaron el año pasado un total de 1,8 millones de visitas a Vietnam.

Desde Vietnam, su primer ministro, Nguyen Tan Dung, envío hasta cuatro mensajes de texto a móviles de la población diciéndoles que no participen en "manifestaciones ilegales"y que garanticen la seguridad para el país.

Sin embargo, los rumores apuntan a que la Policía vietnamita no dejó a sus disidentes más prominentes salir de sus casas el domingo con el claro objetivo de reducir las protestas de sus ciudadanos, máxime si normalmente no las permiten.

Problemas para intereses chinos también en Camerún

Los problemas para Pekín crecen más allá de sus disputas territoriales con países fronterizos. En el norte de Camerún, al menos un trabajador chino murió y otros diez han desaparecido en un supuesto ataque de la milicia nigeriana radical islámica de Boko Haram a una instalación petrolera china.

La embajada china en Yaundé confirmó el ataque en un sitio cerca de la ciudad de Waza, donde los rebeldes provocaron la indignación mundial por secuestrar a más de 200 alumnas el mes pasado. Sin embargo, en este caso, el consejero político chino, Lu Qingjiang, dijo que no había ningún plan para evacuar a todos los nacionales chinos de Camerún, porque la mayoría de ellos viven en Yaounde y otras grandes ciudades.

Al menos dos empresas chinas operan en la región. En concreto, una unidad de ingenieros está reparando carreteras, mientras que otra está explorando en busca de petróleo.