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  • La catedral de Notre Dame, en llamas
    La catedral de Notre Dame, en llamas /

    EFE

Tiempo de lectura 2 min.

16 de abril de 2019. 09:42h

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C. Lorca.  15/4/2019

Los expertos alertaban ayer de que el agua era el peor enemigo para Notre Dame, el mayor exponente del gótico europeo junto a las catedrales de Chartres y León. En medio del devastador incendio que amenazaba anoche la supervivencia misma del histórico templo, consideraron que era preferible dejar arder la piedra y la pizarra del edificio antes que rociarla con agua, ya que la piedra, al absorber la humedad, aumenta el peso de la estructura y podía provocar el derrumbe de todo el edificio.

Dicho efectos devastadores se pudieron advertir en otro incendio que sufrió la catedral de León hace medio siglo. Entonces, en 1966 la voz de alarma de uno de los trabajadores que participaba en las labores de extinción permitió a los bomberos evitar daños mayores y salvar así el templo castellano y sus 1.800 metros de vidrieras, según recuerda Javier Ribera Blanco, catedrático de Historia y Restauración Arquitectónica y subdirector del Instituto de Patrimonio Cultural. Las brasas mantuvieron la vigas y evitaron así el derrumbe del edificio.

En 1830, Eugène Viollet-le-Duc dirigió la reconstrucción de las techumbres y la aguja central con un recubrimiento de pizarra que imitaba el antiguo tejado y que es sustancialmente inflamable.

Para Ribera Blanco, el fuego amenazaba también a las vidrieras, que son en un 60% originales, y que parece que han resultado dañadas. También corrían un enorme peligro el coro que se encuentra situado en la nave, así como el trascoro que da al exterior de la catedral. Aún es pronto para conocer los daños.

«Vamos a necesitar varias horas para que la estructura se enfríe y se evite el derrumbe, pero podemos decir que la estructura se ha salvado», explicó anoche Jean Claude Gallet, el jefe de los Bomberos, quien aseguró que dos terceras partes del tejado se han visto dañadas por las llamas. Al mismo tiempo, el bombero relató que están tratando de poner a salvo el mayor número de obras de arte de la catedral, aunque resulta muy complicado por el humo y por que no dejan de desprenderse fragmentos desde la cubierta.

Actualmente, se estaban realizando obras de restauración que debían prolongarse hasta 2022 y que necesitaron de la instalación de unos enormes andamios que llegaban a 100 metros de altura, donde se produjo. La gente aplaudía al paso de los camiones de bomberos. Más de 400 profesionales participan en las tareas de extinción del incendio en Notre Dame.

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