
Manifestaciones
Protestas masivas en Alemania impiden la refundación de la organización juvenil de AfD
La refundación de la juventud de AfD sigue bajo la vigilancia de los servicios de seguridad tras la disolución de la Joven Alternativa

La ciudad de Giessen, en el oeste de Alemania, vive este sábado una de las mayores jornadas de protestas de su historia reciente. Decenas de miles de manifestantes se han movilizado contra los planes de Alternativa para Alemania (AfD) de refundar su organización juvenil tras la disolución, en marzo, de la "Joven Alternativa" (JA), declarada extremista por los servicios de inteligencia.
A lo largo de la mañana, los accesos a la ciudad quedaron parcialmente bloqueados por sentadas y marchas que dificultaron el tránsito y colapsaron varias vías. Según las autoridades, hasta 50.000 personas participan en una treintena de concentraciones convocadas por colectivos sociales, sindicatos y organizaciones antifascistas para mostrar su rechazo a la formación ultraderechista, hoy principal fuerza de la oposición en el Parlamento federal.
El congreso, previsto para comenzar a las 10.00 de la mañana en el recinto ferial Hessenhalle, no pudo iniciar a la hora estipulada. Solo unos 200 a 300 representantes habían logrado llegar al recinto, muy lejos del millar que AfD esperaba reunir. Según admitieron fuentes del partido, las protestas han impedido el comienzo del evento y han afectado incluso a la retransmisión planificada.
Mientras tanto, la dirección del partido —incluidos Alice Weidel y Björn Höcke— sí logró acceder al recinto a primera hora del día. Testigos en la sala señalaron que varios participantes hacían fila para fotografiarse con Weidel, mientras se constataba la ausencia de la mayoría de delegados, atrapados en autobuses bloqueados en los accesos a la ciudad.
Entre los afectados se encuentra Jean-Pascal Hohm, diputado regional de Brandeburgo y principal candidato a liderar la nueva organización juvenil, que quedó retenido en la autopista a unos 40 minutos de Giessen.
Las protestas han sido especialmente intensas en la zona oeste de Giessen, donde manifestantes realizaron sentadas intermitentes que obligaron a desviar el tráfico en varias ocasiones. La policía dejó pasar algunos bloqueos, pero en puntos como la entrada de Heuchelheim intervino usando gas pimienta y cañones de agua para despejar la vía.
En total, el estado federado de Hesse ha desplegado 6.000 agentes, helicópteros, drones y vehículos lanzaagua en una operación calificada por las autoridades como una de las mayores en su historia. La Policía de Hesse informó de agentes y transeúntes heridos durante las actuaciones para desalojar carreteras estatales, federales y autopistas. En redes sociales, la policía advirtió de que se estaban produciendo ataques contra efectivos y recordó el uso de medios coercitivos “por necesidad operacional”.
La magnitud de las protestas se dejó sentir en toda Giessen. Varias calles permanecían bloqueadas, comercios cerraron sus puertas y el tráfico habitual quedó prácticamente paralizado. En zonas alejadas del recinto ferial, la ciudad ofrecía una imagen inusual de calma y ausencia de actividad, salvo por las pancartas colgadas en ventanas y plazas.
En el centro, manifestantes celebraron los retrasos del congreso como una victoria. Desde el puente Konrad Adenauer, grupos de procedencias tan diversas como Colonia o Berlín aplaudían a quienes lograron cortar accesos y ralentizar la llegada de delegados. Se escuchaban consignas como “¡Fuera nazis!” mientras la multitud trataba de cruzar hacia las inmediaciones del recinto.
La nueva organización: “Generación Alemania”
Aunque el congreso no había empezado formalmente, en el interior del recinto se distribuyeron pegatinas con el que sería el nuevo nombre de la organización juvenil: “Generación Alemania”, acompañadas de la imagen de una familia con madre, padre e hijo.
La Oficina Federal para la Protección de la Constitución ha indicado que no clasificará automáticamente a la nueva organización como extremista, pese a su vinculación a AfD. En su lugar, aseguraron que primero observarán su comportamiento y actividades antes de evaluar su orientación ideológica. Este enfoque difiere del caso de la JA, que fue finalmente declarada un “caso seguro de extremismo de derechas”.
La nueva organización juvenil permitirá la afiliación desde los 14 años y hasta los 36. No requiere carnet de partido para los menores de 16, aunque estos pueden ser expulsados por decisión de la junta directiva. A partir de los 16, la pertenencia al partido es obligatoria, y cualquier expulsión requiere un procedimiento formal.
El objetivo de AfD es crear una estructura juvenil más controlable que la JA, cuya radicalización acelerada había generado tensiones internas y preocupaciones legales. Sin embargo, los analistas señalan que la lista de candidatos y dirigentes implicados sugiere que esta nueva organización no será menos radical que su predecesora. En un ambiente marcado por el rechazo ciudadano, la presión social y un operativo policial sin precedentes, la refundación juvenil de AfD avanza entre fuertes tensiones políticas y una ciudad prácticamente paralizada por las protestas.
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