Internacional

Rusia y Turquía pactan una zona de seguridad en el norte de Siria

Erdogan amenaza con reanudar su ofensiva militar si no se repliegan los combatientes kurdos

Erdogan amenaza con reanudar su ofensiva militar si no se repliegan los combatientes kurdos

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Tras cumplirse ayer el plazo de 5 días de tregua en Siria, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazó ayer con reanudar con más fuerza los combates. Sin embargo, el portavoz militar de las FSD, Mervan Qamishli, confirmó ayer a última hora que sus unidades habían completado su retirada de la franja fronteriza. Erdogan criticó que cientos de combatientes kurdos de las Unidades de Protección del Pueblo, (YPG) no se habían retirado de las zonas fronterizas en el noreste de Siria, uno de los requisitos para el alto el fuego, por mediación de Estados Unidos, por lo que se planteó volver a lanzar la ofensiva.

"El primer paso fue la retirada en Ras al Ain, luego vino la segunda etapa, que fue la retirada de la ciudad de Tal Abiad y los alrededores emplazados en las zonas fronterizas."dijo Qamishli a EFE. El presidente turco insistió en que la invasión turca continuará, si no se produce la retirada total de las YPG. De hecho, antes de partir a Rusia, Erdogan insistió en que la retirada de los kurdos continuaba, pero que aún quedaban entre 1.200 y 1.300 que debían replegarse.

Los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, acordaron desde Rusia, crear una zona de seguridad en el noreste de Siria que entrará en vigor a medianoche de este miércoles. "Empezando la medianoche del 23 de octubre, la policía militar rusa y guardias fronterizos sirios entrarán en el lado sirio de la frontera turco-siria, fuera de la zona de la operación 'Fuente de Paz', para facilitar la retirada de elementos de las Unidades de Protección Popular (YPG) y sus armas", consta en el acuerdo firmado hoy en la ciudad rusa de Sochi. En más de una ocasión, el mandatario turco ha dicho que no se opondría a la presencia del fuerzas pro régimen sirio en esta región, siempre que se garantice la salida de las YPG, que controlan la zona desde 2015. "Todos deben salir. El proceso (la ofensiva) no terminará hasta que salgan”, reiteró Erdogan.

La incursión turca a suelo sirio generó críticas en todo el mundo especialmente por parte de sus aliados de la OTAN que no apoyar la operación. Ayer, la ministra de Defensa de Alemania, Annegret Kramp-Karrenbauer, propuso el establecimiento de una zona de seguridad en Siria controlada internacionalmente con la inclusión de Turquía y Rusia, con el objetivo de aliviar las tensiones en el norte de Siria. La propuesta alemana se presenta difícil de aceptar por parte del régimen de Al Assad, después de haber recuperado el control del noreste de Siria, tras el acuerdo con las fuerzas kurdas.

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Precisamente, mientras Erdogan volaba hacia Moscú, el presidente sirio realizaba por primera vez una visita a Idlib, a los territorios capturados por combatientes sirios apoyados por Turquía y tildó a Erdogan de “ladrón” por “robar las fábricas de trigo, petróleo y, ahora, las tierras sirias”.

El mandatario sirio reiteró su compromiso de recuperar todas las áreas perdidas por su Gobierno durante los más de ocho años de guerra civil. Aunque para Al Asad todas las partes de Siria tienen la misma importancia, la situación militar en la provincia de Idlib es “prioritaria” para recuperar el control del país y acabar con los rebeldes y grupos islamistas. “El combate en Idlib es el principal para acabar con el caos y el terrorismo en todas las zonas sirias”, señaló el presidente.

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