Ryde Pier, el embarcadero más antiguo de Reino Unido, cumple 200 años

Imagen del embarcadero de la isla de Wight.
Imagen del embarcadero de la isla de Wight.

Ryde Pier, el embarcadero británico más antiguo, en la isla inglesa de Wight, cumple hoy doscientos años de su construcción en la era previctoriana, con la que se inauguró una moda arquitectónica que aún hoy define la costa del Reino Unido.

Este histórico muelle, que actualmente es propiedad de la empresa de transbordadores Wightlink y se utiliza como centro de transporte, fue en su momento un hito de la ingeniería que facilitó a los británicos el acceso al mar.

Diseñado por John Kent e inaugurado el 26 de julio de 1814, tenía originalmente una longitud de 527 metros, que se alargó a 681 en 1833. A partir de 1864, se construyeron en paralelo dos vías ferroviarias y un ya extinto pabellón de conciertos.

Antes de las vacaciones en el extranjero, popularizadas en el siglo XX gracias a las ofertas de operadores turísticos, los británicos veraneaban, pese al mal tiempo, en sus costas, una costumbre implantada durante el reinado de la reina Victoria.

En esa época empezaron a aparecer los "piers"o embarcaderos, unas construcciones alzadas sobre el mar, como anchas pasarelas, que permiten "adentrarse"en el océano al tiempo que ofrecen actividades de ocio a los visitantes.

Mientras que el Ryde Pier tiene hoy un uso práctico, la mayoría de los embarcaderos victorianos aún existentes conserva su atractivo lúdico, con las heladerías y las salas de juegos recreativos que los hicieron famosos.

No faltan sobre estas pasarelas, normalmente de madera y hierro forjado, los puestos de algodón de azúcar, las tiendas de recuerdos y los establecimientos de "fish and chips", típico pescado rebozado con patatas fritas que es menú obligatorio en cualquier salida a la costa.

De Dunoon en Escocia a Falmouth en Cornualles, la costa británica está llena de embarcaderos de este tipo, por los que todavía pasean visitantes y residentes, si bien algunos han caído en desuso o se han deteriorado tras incendios u otras catástrofes.

A principios del siglo XX había un centenar de "piers"en el Reino Unido, de los cuales siguen en pie aproximadamente la mitad, con la desaparición, entre otros, del de Sheerness en Kent, Aberavon en Gales y los de Redcar, Scarborough y Withernsea en el noroeste de Inglaterra.

En Hastings, en el condado de East Sussex, los vecinos han recaudado fondos a fin de conservar para futuras generaciones su pintoresco embarcadero, parcialmente destruido en un incendio en 2010, y prevén construir un cine al aire libre, un circo y una feria.

En Brighton, también en el sureste inglés, se invierte en la restauración del Palace Pier, uno de los muelles más famosos del país y que a menudo figura en fotografías para ilustrar la costa inglesa.

Este embarcadero ha aparecido en películas en blanco y negro y se han paseado por su superficie famosas actrices como Greta Garbo, Bette Davis o Grace Kelly.

No muy lejos, en esta misma ciudad costera, se hunden poco a poco en el mar los restos del West Pier, construido hace 148 años y que se deteriora lentamente tras haber sido presa del fuego y las inclemencias meteorológicas.

Southend-on-Sea, en el condado inglés de Essex, tiene el "pier"recreativo más largo del mundo, con 2.156 metros de longitud.

Utilizado por la Marina británica durante la segunda Guerra Mundial, resultó gravemente dañado por incendios en 1976 y 2005 y se cerró temporalmente después de que colisionaran dos embarcaciones en 2011 y 2012, si bien últimamente ha recobrado su antiguo esplendor.

El muelle de Weston-super-Mare, en Somerset (oeste inglés), también ha sido restaurado tras un incendio en 2008 y en Colwyn Bay, en el norte de Gales, los vecinos se han asociado para evitar la demolición de su "pier", recuerdo de tiempos pasados y moderno punto de encuentro.