Alianza Atlántica

El secretario general de la OTAN visita por primera vez Ucrania desde que comenzó la guerra

Stoltenberg ha dicho en el pasado que el país invadido por Rusia es un futuro candidato a adherirse a la "familia euroatlántica"

Kyiv (Ukraine), 20/04/2023.- President of Ukraine Volodymyr Zelensky (R) and NATO Secretary General Jens Stoltenberg (L) shake hands during a joint press conference following their meeting in Kyiv (Kiev), Ukraine, 20 April 2023. Stoltenberg's visit to Kyiv was not announced. It is the first time the NATO chief visits Ukraine since Russia began its full-scale invasion of the country in February 2022. (Rusia, Ucrania) EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO
Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN, con Zelenski en Kiev SERGEY DOLZHENKO EFE

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, visitó este jueves Kyiv, por primera vez desde el comienzo de la invasión rusa el año pasado, antes de la importante reunión del ministro de Defensa con los aliados extranjeros de Ucrania sobre la ayuda militar adicional al país. Stoltenberg salió «profundamente conmovido» de su visita a Bucha y se reunió con Volodimir Zelenski en Kyiv, donde ambos intercambiaron sus puntos de vista sobre el futuro de Ucrania en la alianza.

«El lugar que le corresponde a Ucrania está en la OTAN. Y con el tiempo, nuestro apoyo ayudará a que esto sea posible», enfatizó Stoltenberg. Indicó que «la OTAN está con ustedes hoy, mañana y durante el tiempo que sea necesario» antes de invitar a Zelenski a la Cumbre de OTAN en Vilna en julio. Además afirmó que «los temas de membresía y garantías de seguridad para Ucrania» serían un «elemento importante de la agenda» en la cumbre de Vilna.

El secretario general prometió un apoyo militar continuo para Ucrania y reveló que, hasta ahora, los aliados de la OTAN habían entrenado a decenas de miles de tropas ucranianas y proporcionado 65.000 millones de euros solo en ayuda militar. Mientras tanto, el presidente ucraniano dijo que interpretó la visita de Stoltenberg como una señal de que la Alianza está lista para comenzar un nuevo capítulo en las relaciones con Ucrania, «un capítulo de decisiones ambiciosas» y agradeció a Stoltenberg por la invitación a la cumbre de julio, diciendo que «podría convertirse en histórico».

«Es importante que Ucrania también reciba una invitación correspondiente», subrayó Zelenski. Ucrania solicitó en 2022 unirse al bloque defensivo, después de que Rusia declarara la anexión de cuatro regiones ucranianas en septiembre pasado. Zelenski también mencionó el tema de las garantías de seguridad para Ucrania, que el país necesitaría en su camino hacia la alianza. Asimismo, cabe recordar que el 82% de los ucranianos apoya unirse a la OTAN.

El presidente de Ucrania destacó la importancia de la reunión de Ramstein de hoy. Apeló al secretario general con una solicitud para ayudar a superar «la reticencia de nuestros socios» en el suministro de algunas armas, a saber, armas de largo alcance, aviones modernos, artillería y vehículos blindados.

Ucrania ha estado solicitando armas como misiles ATACMS que podrían ayudar a interrumpir la logística de Rusia detrás de la línea del frente y aviones de combate modernos para proteger su cielo ya durante meses, pero EE UU no ha dado luz verde a la decisión. Además, según muchos analistas, las entregas de vehículos blindados no son suficientes, a la luz de la contraofensiva preparada.

Según los informes, la cuestión de las defensas aéreas va a ser de suma importancia, ya que la inteligencia militar de Ucrania advirtió de que Rusia estaba acumulando misiles para ataques contra la logística con el fin de interrumpir la contraofensiva ucraniana. Rusia ha detenido sus ataques contra el sistema energético, sin lograr un apagón total, pero dañando gran parte de la capacidad de generación de electricidad de Ucrania.

El representante de la inteligencia militar, Andriy Yusov, aseveró que Moscú todavía estaba tratando de conquistar la región de Donetsk, pero su «gran ofensiva de invierno ha fallado». Según Yusov, Rusia está iniciando una «defensa estratégica». El funcionario subrayó que Rusia carecía de las fuerzas para intentar replicar su invasión inicial a gran escala, pero aún tenía muchas tropas, reclutas potenciales y equipo militar, aunque en su mayoría antiguo. Advirtió que el Kremlin estaba tratando de reponer su «stock» de misiles, pero que era poco probable que lo lograra por completo. Según «The New York Times», Rusia ha estado obteniendo piezas tecnológicas occidentales para sus armas, a pesar de las sanciones, a través de Armenia y de Kazajistán.

Mientras tanto, la situación sigue siendo complicada para las fuerzas ucranianas en Bajmut. Según el Instituto para el Estudio de la Guerra, casi el 90% de la ciudad está actualmente bajo el control de las fuerzas rusas, principalmente de sus mercenarios Wagner, conocidos por su trato cruel hacia los civiles y los militares por igual.

El acalorado combate continúa en la ciudad, con cada edificio disputado. Rusia ha estado utilizando bombas de aviación pesadas para destruir las posiciones ucranianas, mientras que las tropas de Ucrania, según se informa, han instalado trampas explosivas para detener el avance de las fuerzas rusas. Gran parte de la ciudad está en ruinas.

El asesor de la oficina de Zelenski, Myjaylo Podoliak, subrayó ayer que la pequeña ciudad sigue siendo estratégicamente importante mientras que la batalla por ella entra en su décimo mes. «Las Fuerzas Armadas de Ucrania están destruyendo las unidades más profesionales del enemigo e interrumpiendo el plan clave del Kremlin para llegar a las fronteras de las regiones de Lugansk y Donetsk», aseguró.

Es probable que Ucrania también pierda una cantidad considerable de soldados, ya que Rusia todavía tiene una ventaja en el potencial de artillería. «La incapacidad de la UE para implementar su propia decisión sobre la adquisición conjunta de municiones para Ucrania es frustrante», escribió ayer el ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, y subrayó que esta es una prueba de si la UE tiene «autonomía estratégica para hacer nuevas y cruciales decisiones sobre su seguridad». El coste de la inacción se mide en vidas humanas.