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Armas nucleares

Segundo lanzamiento de prueba fallido del misil Trident: las causas del error que exhibe la debilidad nuclear de Reino Unido

El segundo error consecutivo del ensayo nuclear de Royal Navy inquieta al sector de la Defensa británico

En Resumen
Imagen del lanzamiento de prueba de un misil Trident ASSOCIATED PRESSAP

El lanzamiento de prueba de un misil Trident desde un submarino de la Royal Navy volvió a fracasar. El último ensayo, cuyos detalles han permanecido en secreto hasta este miércoles, se realizó en enero desde el HMS Vanguard frente a la costa este de Estados Unidos. El ministro de Defensa, Grant Shapps, y el jefe de la Armada viajaban a bordo del submarino nuclear, que acababa de someterse a una renovación de más de siete años, para supervisar la prueba. Se suponía que el misil debía haber volado varios miles de kilómetros antes de aterrizar en aguas del Atlántico, entre Brasil y África Occidental. En cambio, los cohetes fallaron y el misil, que no iba armado con sus habituales cabezas nucleares al tratarse de una prueba, cayó cerca de la zona de lanzamiento.

La segunda prueba fallida consecutiva ha sacado los colores tanto a Reino Unido como a su sistema de disuasión nuclear. Shapps, sin embargo, asegura tener «absoluta confianza» en los submarinos, misiles y ojivas nucleares Trident. En una declaración remitida al Parlamento, el titular de Defensa reconoció que «se produjo una anomalía» durante la prueba realizada el pasado 30 de enero, pero remarcó que Trident era «el sistema de armamento más fiable del mundo».

Muchos han puesto en duda sus declaraciones, aunque los misiles que utiliza Reino Unido proceden de un fondo común que utilizan tanto Estados Unidos como Reino Unido, y Estados Unidos ha realizado múltiples pruebas sin los problemas que viene arrastrando la Marina británica.

Las pruebas británicas de misiles Trident son poco frecuentes. El motivo principal es su elevado coste. El precio de cada misil ronda aproximadamente los 20 millones de euros. Por eso, después del último lanzamiento fallido, se puso en marcha una misión para recuperar el misil, con tecnología altamente clasificada, y se enviaron buzos a las profundidades de Puerto Cañaveral, en Florida, donde se llevó a cabo el lanzamiento.

Shapps y el Gobierno no ha concretado qué falló en el ensayo. Ahora, los expertos tratan de descifrar las causas. Los precedentes sirven de ayuda. La prueba de 2016 también terminó en fracaso cuando el misil se desvió de su curso.

Matthew Harries, director de proliferación y política nuclear del Real Instituto de Servicios Unidos (RUSI, por sus siglas), reconoce que es imposible determinar la importancia del fallo. «Podría haber una variedad de explicaciones para algo que salió mal en lo que el HMS Vanguard estaba haciendo en el lanzamiento de prueba de este misil, y no hay suficiente información sobre lo que era exactamente», trasladó a la BBC.

Matthew Savill, director de ciencias militares del RUSI, destacó que, en términos generales, Trident tenía un «buen historial». Y, aunque reconoció que el hecho de que en este caso no saliera como estaba previsto era embarazoso para Reino Unido tras el fracaso previo, explicó que era «poco probable que sorprenda a Rusia o China, y por sí solo no es probable que cambie radicalmente su opinión sobre las capacidades de Trident».

«Si yo fuera ministro de Defensa, insistiría en que se hiciera otra prueba de fuego. Hay que demostrar que es disuasorio. Cuesta más dejar que los rusos piensen que tenemos una disuasión que no funciona», señala, por su parte, una fuente del Ministerio de Defensa citada por el diario The Times.

El exministro de Defensa Tobias Ellwood considera que el misil no alcanzó su objetivo como consecuencia del equipo de pruebas que llevaba. «He hecho algunas investigaciones. Tengo entendido que fue algún equipo que estaba realmente unido al propio misil lo que impidió el disparo del sistema de cohetes después de que el misil hubiera abandonado el submarino», trasladó a la cadena GB News. «Por supuesto, si se disparara con furia, el misil no llevaría el equipo de pruebas y, por tanto, sí, por supuesto, es vergonzoso. No nos gusta que ocurra», subrayó.