Taiwán en Interpol: Por una red de seguridad sin fisuras

Pese a haber visto interrumpida su participación en la organización, Taiwán ha desempeñado en los últimos años un importante papel en la lucha contra el crimen internacional

Miembros de la Guardia de Honor durante las celebraciones del Día Nacional en Taipei el pasado jueves
Miembros de la Guardia de Honor durante las celebraciones del Día Nacional en Taipei el pasado jueves

Con el objetivo de asegurar y promover la asistencia y colaboración recíprocas entre las autoridades policiales de todo el mundo y crear una red sin fisuras que garantice la seguridad mundial a todos los niveles, se creó hace casi un siglo la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol). Hoy, cuando vivimos en una comunidad mundial interconectada en la que los criminales no entienden de fronteras, el carácter universal de una institución como Interpol se hace más imprescindible que nunca.

Sin embargo, las presiones políticas han conducido a que un país como Taiwán, con más de 23 millones de habitantes y situado en una zona estratégica del Pacífico asiático, se haya visto excluido desde hace 35 años de esta organización, creándose así una profunda brecha en esa necesaria red de seguridad internacional.

Taiwán es en la actualidad la 22ª mayor economía y el 17º mayor exportador a nivel internacional. Con aproximadamente unos 68,9 millones de entradas y salidas de visitantes registradas cada año, se erige asimismo como un verdadero nexo para el flujo de personas y bienes en toda Asia. Su exclusión de Interpol socava inexplicablemente el esfuerzo mundial para combatir el terrorismo, la ciberdelincuencia y otros delitos, como el fraude telefónico a escala internacional.

Precisamente en relación a este último delito, recientemente se ha producido un llamativo caso por el que ha permanecido detenido en España un grupo de taiwaneses acusados de un delito de fraude telefónico, y que finalmente fueron extraditados a China continental para ser juzgados allí. Fue una decisión que no ha sido compartida por el Gobierno taiwanés. Con la pertenencia de Taiwán a Interpol, se evitarían con toda seguridad este tipo de casos que pudieran provocar malentendidos entre distintos países.

Pese a haber visto interrumpida en su día su participación en la organización, Taiwán ha continuado desempeñando durante los últimos años un importante papel en la lucha contra el crimen a nivel internacional y ha trabajado para establecer canales bilaterales y multilaterales de cooperación para combatir la delincuencia transfronteriza. Sin embargo, dado que carece de información y asistencia en tiempo real debido a su ausencia de esta organización policial, sus esfuerzos a menudo se han visto seriamente obstaculizados.

Ahora que la Interpol se dispone a celebrar su 88ª Asamblea General en la ciudad de Santiago de Chile, pedimos a la comunidad internacional que apoye la participación en la misma de nuestro país, de manera significativa y como miembro observador, para poder alcanzar la deseada meta de hacer de este mundo un lugar verdaderamente seguro y sin fisuras.