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“Tan ilegítimo es el régimen de Maduro como el de Díaz-Canel”

Así lo afirma la disidente cubana Rosa María Paya en una entrevista para LA RAZÓN

  • La disidente cubana Rosa María Payá / Foto: Gonzalo Pérez
    La disidente cubana Rosa María Payá / Foto: Gonzalo Pérez

Tiempo de lectura 8 min.

25 de febrero de 2019. 13:40h

Comentada
Esther S. Sieteiglesias Madrid. 25/2/2019

Rosa María Payá se despide con un «hasta la próxima, si no me detienen». La joven cubana sigue con detenimiento lo que sucede en Venezuela, por la conexión directa que tiene con La Habana. La hija del histórico disidente Oswaldo Payá tiene claro que el reconocimiento de Juan Guaidó ha sido un golpe para el régimen castrista. No obstante “el proceso de cambio democrático en Cuba no es espontáneo. Necesita de la presión ciudadana y del apoyo de la comunidad internacional”.

¿Le han sorprendido los posicionamientos a favor de Guaidó o detrás de Maduro?

Cada uno de los países del hemisferio, la mayoría, se han posicionado a partir de lo que ya era una verdad patente: la ilegitimidad del Gobierno de Nicolás Maduro. Apoyar a Guiadó significa apoyar a la voluntad del pueblo venezolano, sobre todo porque el presidente Guaidó ha sido muy claro en cuáles son las prioridades y cuál es su agenda. Detener la usurpación, un Gobierno de transición y elecciones libres. Los venezolanos llevan años demandando elecciones libres, es más, en el plebiscito que se ganó, hubo ocho millones de votos de venezolanos exigiéndolas.

¿Qué papel juega Cuba en la política interna venezolana?

El secretario general de la OEA ha sido muy claro al definir esta injerencia como «un ejército de ocupación». Con decenas de miles de hombres sobre el terreno, con influencia sobre todos los ministerios, dirigiendo o codirigiendo los servicios de Inteligencia venezolanos y en una jugada que va incluso más allá de Venezuela, que tiene conexiones con el narcotráfico, con el crimen organizado, con actores en otros países como vimos hace unos días con el ELN. No se puede esperar del castrismo que no defienda su colonia. Ahora bien, tan ilegítimo es el Gobierno de Nicolás Maduro como el de Raúl Castro, como el Gobierno de Díaz-Canel. Lo coherente y lo estratégico es darle el mismo tratamiento a la dictadura cubana que se le está dando a la dictadura de Nicolás Maduro.

¿Qué supondría para Cuba que Maduro dejara el poder?

Sería un paso que debilitaría y expondría aún más las vulnerabilidades del régimen de La Habana. Eso sí, el proceso de cambio democrático en Cuba no es espontáneo. Necesita de la presión ciudadana y del apoyo de la comunidad internacional. No basta con mover una de las fuentes de financiamiento que son los recursos robados al pueblo venezolano. Es necesario también apoyar al pueblo cubano, denunciar la ilegitimidad del régimen de La Habana y hacer que se tenga que someter a la voluntad de la ciudadanía.

Rosa María Payá

¿Ha habido algún cambio entre las relaciones bilaterales desde la muerte de Chávez y Fidel Castro?

El régimen cubano es cocreador del chavismo como tal. Durante la época en la que Chávez estaba vivo, quizá por su personalidad, era menos evidente la influencia del régimen de La Habana, pero los servicios de Inteligencia están cogestionando ministerios en Venezuela desde que Chávez llega al poder. Ahora bien, el régimen de Cuba ha estado utilizando el problema venezolano para esconder sus propios problemas, incluso intentando, en una jugada muy sucia, posicionarse como mediador en un conflicto que ellos iniciarion y ellos provocaron. Lamentablemente, durante un tiempo tuvo el apoyo de Federica Mogherini (la jefa de la diplomacia europea). Es inmoral apoyar al régimen de los Castro en su estrategia. Es un gran error empoderar al castrismo de esa manera.

¿Qué le parece que el Gobierno de Sánchez haya esperado al consenso de la UE para reconocer a Guaidó?

Es frustrante que el Gobierno de Pedro Sánchez haya mantenido esa posición de tibieza o de silencio con respecto a Guaidó, que como todos sabemos, cuando se trata de dictaduras, el silencio funciona como complicidad.

¿Cómo es vivir en primera persona la represión?

No hay que esperar a que acaben las dictaduras para contar las víctimas. Las víctimas y los horrores se conocen. La cantidad de ex presos políticos que han contado su historia desde el Grupo del 75 en Cuba hasta Lorent Saleh en Venezuela. La cantidad de testimonios, de pruebas de evidencias como el caso del asesinato de mi padre están ahí y son públicas. Es entendible que los Gobiernos hablen con Gobiernos, pero la realidad patente en estos casos es que son regímenes ilegítimos, inconsultos. Por tanto, los países democráticos deberían decir claramente que son dictaduras, y por tanto, no se pueden tener relaciones normalizadas (a menos que haya voluntad de cambios reales). En este sentido, una dictadura una dictadura no puede ser el interlocutor de un país democrático, porque ese país termina jugando bajo las leyes de la dictadura. Por tanto, termina siendo cómplice de los atropellos que se cometen contra los pueblos.

¿Qué opina del referéndum del 24 de febrero?

Los cubanos le están diciendo que “No” a la dictadura, le están diciendo que “No” al sistema, “No” a esa Constitución que aprobó una Asamblea Nacional ilegítima y que llevaron teatralmente a referéndum (ayer). No se dio ninguno de los mínimos exigibles para que ese referéndum sea creíble, transparente. Para empezar una de las opciones que no es legítima. En la prensa o en las calles cubanos no hubo posibilidad de hacer campaña por el “No”, de acceder al padrón electoral, no hay acceso a la información, no hay libertad de expresión, no hay un tribunal electoral independiente y transparente. No han permitido observación internacional imparcial. Por tanto, todo el proceso ha sido ilegítimo. Desde la redacción del texto constitucional hasta el referéndum.

El perfil

A pesar de todos los agravios y vejaciones que han sufrido Rosa María Payá y su familia, la joven cubana no se rinde en su lucha a favor de los derechos humanos y la democracia en la isla. Payá confiesa que hay un caso abierto en su contra “por un supuesto delito de instigación a delinquir. Mi familia pidió la notificación escrita y no nos la entregaron. Se trata de una amenaza fantasma o de un proceso que tiene lugar en y según las reglas de los servicios de Inteligencia en Cuba, sin pasar por los tribunales”. Hace un mes, miles de cubanos en el exilio se manifestaron frente a las sedes diplomáticas cubanas por los problemas que tienen para entrar en Cuba o que sus familiares salgan, así como en contra de la “pantomima” de referéndum que ayer celebró el castrismo. Ella eligió España porque tiene una connotación especial. “La relación entre Gustavo Machin, el embajador de la dictadura en Madrid, y los cuerpos represivos de inteligencia son conocidas: participó personalmente en la agresión física a manifestantes pacíficos en EE UU antes de ser declarado persona non grata en ese país y está directamente conectado con las acciones de enmascaramiento del asesinato de mi padre y de Harold Cepero en Cuba (en julio de 2012)”, declara la joven cubana.

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