Francia

Tercera noche de disturbios en una cárcel francesa de alta seguridad para narcotraficantes

La jornada de protestas en el interior de la Unidad de Alta Seguridad contra el Narcotráfico ha iniciado este miércoles y ha resultado en la suspensión del suministro de agua

Esta es la práctica que se sigue realizando en las cárceles catalanas a pesar de estar prohibida
Esta es la práctica que se sigue realizando en las cárceles catalanas a pesar de estar prohibidaCC BY-NC-ND 3.0 / Brais G. Rouco CC BY-NC-ND 3.0

La noche del 29 de agosto de 2025, la prisión de Vendin-le-Vieil ha emergido como un hervidero de tensiones tras experimentar otro episodio de disturbios protagonizados por sus internos. En el sector destinado a narcotraficantes, los reclusos han desatado una serie de actos de desobediencia que han incluido intentos deliberados de inundar las instalaciones, provocando una inmediata intervención de los equipos de seguridad.

Estos sucesos, que representan ya el tercer incidente consecutivo, han captado la atención tanto de las autoridades penitenciarias como de la opinión pública. Las fuentes del centro carcelario revelan que los prisioneros, sumidos en una profunda frustración, han utilizado el agua como herramienta de protesta, desbordando celdas y amenazando con inundar los pasillos del complejo de alta seguridad.

El desorden ha tenido su origen en el bloque 2 del sector de lucha contra el crimen organizado, considerado el albergue de los prisioneros más peligrosos de Francia. Durante noches sucesivas, un grupo de aproximadamente veinte reclusos ha iniciado acciones de protesta que trascendieron las inundaciones, llegando incluso a situaciones extremas como el supuesto autolesionismo, con incidentes que incluían la ingestión de pilas para generar falsas alarmas de emergencia.

Ante la gravedad de la situación, las autoridades implementaron medidas drásticas. Se ha emitido una orden para interrumpir el suministro de agua y se ha activado un sistema de vigilancia mediante cámaras con el objetivo de identificar a los principales instigadores de los disturbios. Estos acontecimientos no solo han generado preocupación en el ámbito penitenciario, sino que también han puesto de manifiesto las tensiones subyacentes en un sistema carcelario constantemente bajo escrutinio.

Los reclusos cuestionan sus condiciones

La incorporación reciente de casi 90 prisioneros de alto perfil, procedentes de diversos casos de narcotráfico, ha incrementado significativamente la presión psicológica entre los internos. El sector, considerado uno de los más seguros del país, se ha convertido paradójicamente en un hervidero de conflictos. Algunos prisioneros ya han iniciado acciones legales a través de sus abogados, cuestionando tanto su traslado como las condiciones de reclusión en esta nueva instalación.

Las autoridades han programado audiencias disciplinarias en las próximas semanas para sancionar a los responsables de los disturbios. Sin embargo, los discursos de resistencia entre ciertos grupos de internos sugieren la posibilidad de una huelga de hambre colectiva, un último recurso para manifestar su descontento y llamar la atención sobre lo que consideran condiciones inadecuadas de internamiento.