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Todos vigilarán en Nueva Delhi para cuidar a Obama

  • Un tendero prepara banderines con los retratos del primer ministro, Narendra Modi, y el presidente estadounidense, Barack Obama
    Un tendero prepara banderines con los retratos del primer ministro, Narendra Modi, y el presidente estadounidense, Barack Obama

Tiempo de lectura 4 min.

23 de enero de 2015. 12:54h

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23/1/2015

Todos los ciudadanos de Nueva Delhi vigilarán para velar por la seguridad del presidente de EEUU, Barack Obama, alertando sobre posibles terroristas, bombas o incluso pájaros que pudieran entorpecer las acrobacias aéreas durante el Día de la República. "Se solicita a todo ciudadano que encuentre alimentos o basura en descomposición al aire libre que alerte a la estación de Policía más cercana, (porque) los pájaros son una seria amenaza para los aviones que vuelan a baja altura y la comida atrae a los pájaros", alertó esta semana el Ministerio indio de Defensa en un comunicado.

La exhibición de las Fuerzas Aéreas marcará el lunes el culmen del desfile militar con motivo del Día de la República en Nueva Delhi, en el que Obama será el invitado de honor, por lo que las medidas de seguridad se han extremado ante posibles atentados.

"Delhi se encuentra en alerta máxima y hemos registrado amenazas de posibles incidentes terroristas en la ruta del desfile durante el Día de la República", aseguró al diario local The Hindu un alto mando policial bajo condición de anonimato.

Para asegurarse de que no se les escape ningún detalle que pudiera prevenir un posible atentado en la capital india, las fuerzas de seguridad han pedido la colaboración ciudadana para que den la voz de alarma ante cualquier individuo o bulto sospechoso.

Los agentes han recibido órdenes de centrarse sobre todo en los vendedores callejeros, "educándolos" acerca de la importancia de la visita de Obama y pidiéndoles "información por el bien de la nación" en base a los múltiples encuentros con clientes que tienen a diario, según informaron fuentes policiales al periódico Indian Express.

Uno de esos vendedores es Mohan Lal, de 58 años, que lleva los últimos 40 años al frente de un puesto de té en Rashtrapati Bhavan, una zona tomada por las fuerzas de seguridad y donde ya están colocadas cientos de sillas para presenciar el desfile el lunes.

"La Policía nos ha dicho que nos fijemos mucho en las personas que vienen aquí, por si dejan algo o actúan de manera extraña (...) Si vemos algo raro tenemos que avisar a la Policía", explicó a Efe Lal, abrigado con gorro y cazadora para protegerse del frío de la capital india.

Los conductores de rickshaw -el común ciclotaxi indio de tres ruedas- también han sido instruidos por la Policía para que avisen ante cualquier cliente sospechoso.

"Hace cinco o seis días (la Policía) nos dijo que si alguien deja algo en el rickshaw debemos avisarles o detener a esa persona", dijo a Efe el sexagenario conductor Ravinder Shah junto a una parada de metro próxima al conocido monumento a los caídos de la Puerta de la India.

Los servicios secretos estadounidenses también llevan dos semanas coordinando con la Policía los pormenores del recorrido que hará el presidente estadounidense en Nueva Delhi y han solicitado el acceso a todas las cámaras de seguridad e información sobre las rutas de salida en caso de emergencia, según recoge The Hindu.

Ese mismo medio señala que fuentes de la inteligencia india han alertado sobre posibles atentados de "elementos yihadistas respaldados por Pakistán", en referencia a grupos como Jamaat-ud-Dawa (JuD), Lashkar-e-Taiba (LeT) o Jaish-e-Mohammed (JeM).

Precauciones que se han extendido a Al Qaeda desde que el pasado septiembre anunció la creación de una filial en el subcontinente indio para echar un pulso al grupo yihadista Estado Islámico (EI), escindido de la red y que hoy controla parte de Irak y Siria.

Los atentados terroristas no son ajenos a la capital india.

Nueva Delhi padeció el último ataque islamista de envergadura en septiembre de 2011, cuando al menos once personas murieron y 64 resultaron heridas por la explosión de una bomba frente al Tribunal Superior capitalino.

El miedo a un ataque islamista en Nueva Delhi es constante a lo largo del año, por lo que el control es intenso, sobre todo en mezquitas situadas en zonas calientes como Rashtrapati Bhavan, donde reconocieron a Efe que incluso la llegada de Obama no ha modificado mucho el nivel de vigilancia que padecen.

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