Curiosidades

Tres monjas se escapan de una residencia de ancianos y "okupan" su antiguo monasterio

Las religiosas de 82, 86 y 88 años denuncian que fueron trasladadas al geriátrico sin su consentimiento y ahora viven del apoyo de 200 voluntarios que les han devuelto la luz y el agua

Tres monjas se escapan de una residencia de ancianos y "okupan" su antiguo monasterio
Al cruzar de nuevo el umbral del monasterio se encontraron sin luz, sin agua en las duchas y con sus pertenencias revueltasCanva

Bernadette, Regina y Rita, de 88, 86 y 82 años, han protagonizado una fuga inesperada que ha desafiado a la jerarquía eclesiástica austriaca. Según relatan, fueron trasladadas en 2023 desde el monasterio Schloss Goldenstein, al sur de Salzburgo, a una residencia de mayores sin su consentimiento. La medianoche del pasado día 3, con la ayuda de antiguas alumnas y un cerrajero, recuperaron las llaves de su antiguo convento y regresaron a lo que llaman “su hogar”, un edificio que habitaban desde hacía más de seis décadas.

Al cruzar de nuevo el umbral del monasterio se encontraron sin luz, sin agua en las duchas y con sus pertenencias revueltas. Habían desaparecido dos coches, cuatro plataformas salvaescaleras y unos 50.000 euros en efectivo, además de que no podían acceder a sus cuentas bancarias. Presentaron denuncia ante la Fiscalía, pero el caso se cerró: su voto de pobreza implica que los bienes pertenecen a la orden y, jurídicamente, nada era suyo.

La situación no ha desanimado a las monjas. Poco a poco, unos doscientos voluntarios han devuelto la luz y el agua al edificio y continúan con las reparaciones. Celebran misa dos veces por semana con un sacerdote nonagenario y reciben cuidados médicos sin salir del monasterio, mientras cientos de personas donan dinero y se organizan a través de la cuenta de Instagram “nonnen_goldenstein”, que ya supera los 50.000 seguidores.

Un conflicto sin visos de solución

El preboste Markus Grasl, administrador nombrado por el Vaticano tras quedar menos de cinco religiosas en el convento, dictaminó la mudanza de las monjas en 2023 y aseguró que "una vida independiente en el Monasterio de Goldenstein ya no era posible ni justificable debido a la avanzada edad y la precaria salud de las hermanas".

Para las autoridades eclesiásticas de Austria, el regreso a la residencia era “inevitable”; para ellas, ese paso es “impensable”. Mientras tanto, las hermanas continúan "okupando" su antiguo monasterio, felices de haber “regresado a casa” y con el apoyo creciente de quienes ven en su gesto un acto de rebelión y autonomía.