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Sanciones

Ucrania reclama a la Unión Europea dos medidas clave para cambiar el rumbo de la guerra

Expertos ucranianos defienden que la cesión de activos congelados para reconstruir el país y la limitación de transporte del petróleo supondrían un revés para Moscú y aceleraría la llegada de la paz

Ucrania.-Reino Unido apunta a "dificultades" de Rusia para repeler las "crecientes capacidades" de los drones de Ucrania EUROPAPRESS

Bajo presión de Washington, Ucrania espera que sus socios europeos refuercen decisivamente su apoyo y utilicen dos instrumentos poderosos a su disposición para invertir la situación frente a Rusia.

Los expertos ucranianos sostienen que la UE debe acordar por fin destinar hasta 185.000 millones de euros de activos rusos congelados directamente a financiar la defensa y la reconstrucción de Ucrania, mientras que el debate interno en la UE se inclina cada vez más hacia esta decisión, casi cuatro años después del inicio de la invasión rusa.

"Utilizar los activos rusos congelados encarece la guerra para Rusia y acelera la aparición de condiciones reales para la paz", afirma un reciente análisis del Centro Internacional para la Victoria de Ucrania (ICUV).

"Solo cuando Ucrania disponga de recursos suficientes para disuadir a Rusia durante dos años más, el Kremlin se verá obligado a considerar seriamente las condiciones de una paz justa en términos justos, en lugar de seguir promoviendo pseudonegociaciones y manipulaciones", explica esta ONG que reúne a analistas ucranianos y extranjeros.

El uso de los activos rusos congelados como préstamo de reparación a Ucrania se considera la opción clave para garantizar las necesidades de financiación del país durante los próximos dos años, según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien afirmó que no se puede seguir pidiendo a los contribuyentes europeos que financien en solitario la defensa de Ucrania mientras los fondos rusos permanecen sin utilizar. Según el plan, Rusia solo recuperaría sus activos congelados si paga reparaciones a Ucrania por los daños causados por su invasión.

Bélgica, detrás del bloqueo

Este plan cuenta con el respaldo de la mayoría de países europeos, incluidos Alemania, Francia y los Estados bálticos y nórdicos. Sin embargo, actualmente está bloqueado por el Gobierno de Bélgica, donde se gestiona la mayor parte de esos activos.

Su primer ministro, Bart De Wever, argumentó en una carta a Von der Leyen que no es justo que Bélgica asuma los riesgos legales que, a su juicio, podrían derivarse del uso de los activos rusos. Los expertos del ICUV consideran que tales preocupaciones son infundadas y exageradas, citando numerosos precedentes y opiniones de juristas que indican que el Banco Central de Rusia tiene pocas posibilidades de conseguir que el embargo de los activos sea declarado ilegal.

Según fuentes europeas citadas por POLITICO, Bélgica podría tener un motivo oculto tras sus reticencias: el temor a perder los ingresos fiscales que genera la gestión de esos activos rusos. El Gobierno belga rechazó estas sospechas y aseguró que todos los impuestos obtenidos de las reservas financieras rusas están "reservados" para Kiev.

Los expertos ucranianos también recuerdan que Europa podría dañar seriamente la maquinaria de guerra rusa, deteniendo o limitando el flujo de exportaciones de petróleo a través del Mar Báltico y Estrechos daneses. Las sanciones impuestas por la UE y Estados Unidos al petróleo ruso no pueden hacerse cumplir de forma efectiva, explicó a LA RAZÓN Andri Klimenko, del Instituto de Estudios del Mar Negro de Ucrania.

"Todos los informes sobre la caída de las exportaciones rusas de petróleo se basan en datos de seguimiento defectuosos, ya que los petroleros actúan para evitar cualquier control externo", subraya, señalando que las sanciones -que prohíben el uso de puertos europeos y otros servicios- no detienen a los buques que transportan el crudo a otros países.

Esto genera una situación paradójica: Europa inyecta miles de millones en la defensa de Ucrania, mientras observa impotente cómo el petróleo ruso sigue circulando por sus aguas territoriales para generar aún más dinero a Rusia, creando lo que Klimenko llama "el perpetuum mobile de la guerra".

La única forma de actuar, si Europa quiere realmente poner fin a la guerra en condiciones favorables, es bloquear el paso de los buques rusos y extranjeros por sus aguas, considera. Una vez que Putin perciba esa amenaza, podría mostrarse más abierto a negociaciones auténticas, pues Rusia solo reacciona ante demostraciones de fuerza y cualquier concesión solo provoca que intensifique su agresión, concluyen los expertos ucranianos.