Un perito limpió la pistola de Nisman con papel higiénico

Una de las secuencias del vídeo que demuestra la contaminación de las pruebas del crimen por parte de la Policía

Un apartamento más parecido al camarote de los hermanos Marx que a una escena de un crimen. Pero si la descripción parece cómica, más insólitos resultaron las explicaciones dadas por las autoridades responsables de investigar la muerte del fiscal Alberto Nisman. El programa «Periodismo para todos», del popular Jorge Lanata, difundió ayer un vídeo que grabó la Policía Federal en la casa del fiscal la noche de enero en que fue hallado sin vida. Nisman investigaba los atentados contra la Mutua Judía en 1994.

Las imágenes develaron varias irregularidades, entre ellas dos muy graves: un perito limpió con papel higiénico el arma que se encontró en el baño y la propia fiscal del caso, Viviana Fein, pisó un charco de sangre. Ayer, la fiscal rechazó las críticas y aseguró que «la escena del hecho no se contaminó». Y agregó: «Si yo no hubiese entrado al baño, hubieran dicho que no puedo dar fe de todo lo que se hizo allí». Fein –que aún no ha podido establecer si el fiscal se suicidó o lo asesinaron– explicó que la pistola Bersa calibre 22 tuvo que ser manipulada por requisitos básicos de todo procedimiento: «No se limpió con papel higiénico. No se limpió el arma, se volcó el papel higiénico para tratar de localizar la numeración del arma y su calibre». En las imágenes se ve a peritos tocando pruebas sin guantes, además de una tropa de agentes y testigos que pulularon por el apartamento. En otro fragmento también puede verse al secretario de Seguridad, Sergio Berni, decir que Nisman «podría estar agonizando». Sus palabras se prestaron a confusión e incluso se llegó a pensar que el fiscal aún estaba con vida cuando llegaron las primeras personas a su apartamento. Berni respondió ayer que la filtración de la conversación no aporta nada nuevo. Además, el portátil de Nisman podría haber sido manipulado horas antes de hallarle muerto.