Un pulso entre aliados

Análisis

La Razón
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¿Está en peligro la alianza entre Estados Unidos y la Unión Europea tras la llegada de Trump a la Casa Blanca?

–En este momento existe una fuerte incertidumbre sobre los pasos que dará la nueva Administración. Se prevé que el escenario no será muy inestable. Sin embargo, creo que es un buen momento para que la UE se plantee la posibilidad de divorcio con Estados Unidos en términos de dependencia comercial. Existen otros muchos objetivos en esta materia para Europa, tanto en Asia, especialmente en China, como en Latinoamérica, donde Europa ejerce una gran influencia. La Unión debe trabajar en mantener una visión comercial global, no centrada únicamente en Washington.

Trump ha propuesto como embajador ante la UE a Ted Malloch, un fuerte euroescéptico. ¿Es un desafío de la nueva Administración a Bruselas?

–Realmente, el nombramiento del embajador Malloch sería una medida contraproducente. Este señor es un abierto defensor del debilitamiento y la reducción de la Unión Europea. Ante este órdago Bruselas debe mostrarse fuerte y plantarse ante estos desafío si no quiere que nadie le diga lo que tiene que hacer en el futuro.

¿Cómo gestionará Bruselas la relación con un presidente como Trump que ha defendido el Brexit y lo ha descrito como una «elección maravillosa» de los británicos?

–El Brexit es algo absolutamente negativo tanto para Gran Bretaña como para Europa. Rompe un sistema político establecido y que ha funcionado bien durante muchos años. Por lo tanto, creo que dadas las circunstancias, la opinión del Presidente Trump al respecto no debería ser objeto de nuevas controversias en el seno de la Unión.

*Profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Birmingham. Preguntas de Inés Urbizu