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La Unión Africana, Estados Unidos y Francia respaldan a la CEDEAO

Tras la reunión del jueves entre los líderes de la CEDEAO, la comunidad internacional ha mostrado su apoyo o su descontento ante una posible intervención armada en Níger

Níger.- Blinken muestra su apoyo a la iniciativa de la CEDEAO para restaurar el orden constitucional en Níger
Blinken muestra su apoyo a la iniciativa de la CEDEAO para restaurar el orden constitucional en NígerEUROPAPRESS

La comunidad internacional reacciona hoy a las decisiones adoptadas por la Comunidad de Estados de África Occidental (CEDEAO) tras celebrarse este jueves una cumbre extraordinaria de jefes de Estado con motivo del golpe de Estado en Níger. Los dirigentes de ocho naciones de África Occidental firmaron entonces un comunicado con 12 puntos, entre los que se incluía la activación y despliegue de una fuerza de espera con el fin de “restaurar el orden constitucional en Níger”. Costa de Marfil, Benín y Senegal aportarían tropas a un ejército conjunto, compuesto en su mayoría por tropas de Nigeria, con la posibilidad de que Guinea Bissau se sume a la iniciativa.

Aunque la posibilidad de una intervención militar se mantiene, entre que se avanzan pasos con este fin, la CEDEAO confirmó el jueves que mantenía la esperanza en una solución diplomática y reafirmaba la imposición de sanciones contra entidades y sujetos vinculados a la junta militar que ha usurpado el poder en Níger. Los jefes del Estado Mayor de la Defensa de las naciones involucradas en esta posible intervención se reunirán este sábado en Ghana para ultimar los preparativos de la activación de una fuerza de espera que, en palabras del presidente de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, “tienen el consentimiento de los jefes de Estado para comenzar la operación tan pronto como sea posible”. Ouattara quiso añadir que el despliegue de una fuerza regional resulta de una decisión tomada por todos los líderes democráticos de la CEDEAO, y no de Nigeria en exclusiva, tal y como apuntan los golpistas nigerinos.

Francia y Estados Unidos, naciones ambas con tropas desplegadas en Níger, han expresado su apoyo a las decisiones convenidas en la última cumbre de la CEDEAO. La Unión Africana también emitió un comunicado este en donde el presidente de su comisión, Moussa Faki Mahamat, expresaba “su firme apoyo a las decisiones de la CEDEAO sobre el restablecimiento constitucional en Níger”, pero también denunciaba sobre la situación en la que se encuentra el presidente Bazoum. Mohammed Bazoum lleva detenido por los golpistas junto con su esposa y su hijo pequeño desde que se produjo el golpe de Estado en el pasado 26 de julio, en condiciones que tanto su hija como Naciones Unidas han condenado enérgicamente.

Existe además el temor de que una intervención militar en Níger resulte en la ejecución de Bazoum como represalia. Los últimos datos apuntan que el nivel de seguridad en torno al presidente se ha elevado en los últimos días, con una fuerza de hasta 70 soldados de las operaciones especiales nigerinas montando guardia en el complejo presidencial.

África Occidental se encuentra dividida en los acontecimientos que la atrapan. Mali y Burkina Faso anunciaron hace semanas su respaldo militar a los golpistas nigerinos, entre que Air France ha suspendido sus vuelos a sendos países hasta el 18 de agosto. Dentro de la CEDEAO se conoce que los dirigentes de Togo, Cabo Verde y Liberia no parecen apoyar la opción militar que se baraja, además de lo expresado en los días previos por los gobiernos de Guinea Conakry, Mali y Burkina Faso, países actualmente suspendidos dentro de la organización.

Nuevas tensiones con Francia

La junta militar instalada en Niamey volvió a denunciar este viernes la violación de aeronaves francesas del espacio aéreo nigerino, un acto que consideraron que “atenta gravemente contra la seguridad de Níger”. Esta denuncia sería la segunda esta semana, después de que los militares dijeran que Francia había atacado posiciones fronterizas y liberado a presos terroristas, acusaciones que desde el Elíseo se negaron categóricamente. El nivel de tensión que acumulan los militares sobre la sociedad civil ha provocado que las manifestaciones en favor de los golpistas se continúen casi a diario; el viernes se produjeron nuevas manifestaciones frente al Aeropuerto Internacional de Niamey y frente a la base francesa, donde miles de civiles se reunieron para exigir la salida de las tropas europeas del país.

En el plano internacional, Estados Unidos mantiene su preocupación en lo que respecta al uso que pueda darle Rusia a los acontecimientos en desarrollo. Antony Blinken consideró a principios de esta semana que “creo que lo ocurrido, y lo que sigue ocurriendo en Níger, no fue instigado por Rusia o Wagner, pero han intentado aprovecharse de ello”.

Siguiendo la línea estadounidense, cabe a resaltar que un alto mando de la CEDEAO advirtió en la tarde del viernes al Wall Street Journal de que reunir una fuerza como la que sería necesaria para intervenir en Níger (unos 25.000 efectivos, según las primeras estimaciones) “llevaría meses” y que no debe esperarse una operación militar en suelo nigerino en un futuro inmediato. El ejército nigeriano, considerado como el número 36 en el ranking mundial, tratándose además de uno de los ejércitos más numerosos del continente africano con 230.000 uniformados en activo, llevaría el peso de la intervención. Sin embargo, la delicada situación interna que vive Nigeria con motivo de los choques comunitarios entre pastores y ganaderos, sumados a la insurgencia de Boko Haram en el norte y a un posible resurgimiento de los rebeldes de Biafra en el sur, no volvería posible destinar un número demasiado elevado de tropas a la fuerza que pretende ensamblar la CEDEAO.

Los próximos días, puede que semanas, serán críticas para conocer definitivamente qué naciones estarán dispuestas a reponer el orden constitucional en Níger mediante la vía militar. Si dicha vía se considera finalmente como la única solución posible.