Vanesa Lorenzo tiene en su casa una vajilla “imperfecta”

Y, si te convence, puede ser tuya HOY.

Gtres Online

Vanesa Lorenzo ha demostrado a todas luces ser una mujer familiar y amante de la naturalidad en absolutamente todos los aspectos de la vida. La modelo aprovecha los fines de semana para salir al campo con sus hijas (e incluso se visten iguales) y disfruta mostrando en las redes sociales los productos que cultiva en su huerto. También las recetas de sus platos favoritos que, por cierto, suele servir en vajillas muy 'instagrameables'. De estas precisamente nos ha hablado a partir de una imagen que ha colgado en su perfil personal de Instagram por medio de Stories. La modelo nos cuenta de dónde es la vajilla que ahora utiliza y reconoce que se trata de un set "imperfecto". Si la taza que la modelo sostiene entre sus manos te enamora tanto como a nosotras, sigue leyendo.

@vanesalorenzo

¿Verdad que es preciosa? La vajilla de Vanesa Lorenzo es de la firma Vajillas de Ultramar. Pertenece a una colección inspirada en la técnica centenaria japonesa KIntsugi. Esta recupera piezas quebradas para realzar la belleza de la imperfección. Las piezas de Vajillas de Ultramar se hacen completamente a mano. "Hemos creado una colección que sin ser a partir de piezas rotas, si tiene las hendiduras y las marcas de las imperfecciones", dicen desde la innovadora y detallista firma.

Cortesía de la marca

Todas las unidades que te mostramos en la imagen superior así como la taza de Vanesa Lorenzo se encuentran disponibles en la web de la marca, que ahora, además, cuenta con algunos descuentos. ¡Pero eso no es todo! Como Vanesa Lorenzo ha anunciado por medio de sus redes sociales, con esta colección, Vajillas de Ultramar se une a la Fundación Cadete en el proyecto Perfectos Imperfectos, creado para ayudar a costear los tratamientos de niños con discapacidad cuyas familias no tienen recursos. ¿Puede haber entonces mejor regalo para estas Navidades? Un mensaje que cala, el de la perfecta imperfección; un granito de arena solidario, para los niños que lo necesitan; y una vajilla perfecta para sorprender a nuestros invitados. ¡Un tres en uno perfecto! ¿O no?