Cinco consejos para desinfectar la ropa del trabajo en casa y protegernos del coronavirus

Si eres de los que hoy ha recuperado su rutina laboral, esto te interesa.

Tras quince días de cierre total con motivo de la declaración del estado de alarma en nuestro país por el Covid-19, hoy algunos sectores como la construcción o la industria que hoy han retomado su actividad laboral. Un regreso a la “normalidad”, al menos en gran parte, que va a estar marcado por las restricciones y pautas marcadas por Sanidad: escalonar horarios, distanciamiento, evitar grupos en el trabajo, el uso de mascarillas o el buen lavado de la ropa. Y en esto último, debemos ser muy rigurosos.

El coronavirus podría impregnarse en la ropa del trabajo y ser el acceso de este para llegar a los hogares, por ello es vital desinfectar cada día las prendas utilizadas en tu jornada laboral, pues podría ser el acceso hacia los hogares. Entonces, ¿cómo debo lavar la ropa? Desde la startup Mr Jeff, compañía que ofrece servicios de tintorería y lavandería a domicilio, nos han dado cinco consejos que pueden resultar vitales para desinfectar estas prendas en casa. ¡Toma nota!

1. Utilizar mucha agua en cada lavado, a ser posible más de la habitual, y evitar los lavados con cargas muy grandes ya que es importante que la ropa tenga espacio para agitarse correctamente.

2. Utilizar más detergente del habitual en cada lavado, usando detergente liquido granular o de alta resistencia ya que retiene mejor la suciedad en suspensión y por tanto elimina mejor cualquier resto.

3. En el caso de que la ropa esté contaminada con aguas residuales, productos químicos u otros materiales tóxicos, utilizar un producto especial desinfectante en el lavado, como la lejía (con una taza en el ciclo de lavado es suficiente).

4. Si hay alguien enfermo en tu casa, además de la lejía, es importante lavar su ropa a altas temperaturas, al menos a 60C, para que el virus no pueda sobrevivir.

5. Si se tiene secadora, el secado a alta temperatura también ayudará a desinfectar la ropa, siempre y cuando esté limpia después del lavado. Otra opción, si no se tiene este electrodoméstico, es presionar con una plancha caliente, siendo especialmente útil para algunas prendas de algodón y ropa de cama.